23 de noviembre 2007 - 00:00

Primer acto de Cristina será 14/12 en Río Turbio

Santa Cruz - Con la amenaza en ciernes de algún riesgoso tropiezo con ambientalistas locales, Cristina de Kirchner debutará como flamante presidente en materia de actos públicos en la tierra natal de su esposo, Néstor Kirchner.
La hoy saliente primera dama ya agendó un desembarco el próximo 14 de diciembre en Río Turbio, donde encabezará la firma del contrato para la construcción de una megausina termoeléctrica que ya genera fuertes resquemores entre algunos sectores, que denuncian que podría contaminar al río Gallegos y sus efluentes, y hasta generar lluvias ácidas.
Esas consignas remiten inevitablemente a Gualeguaychú y su lucha anti-Botnia. Precisamente, sólo de mediar viento a favor, dos días antes habrá pasado sin pena ni gloria -como ruegan en Balcarce 50- la concentración contra la pastera que funciona en Uruguay que los combativos asambleístas entrerrianos planean desplegar a las 12 en plena Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada, donde todavía se estará acomodando la actual senadora nacional en su nueva función.
Por ello no sorprenderá que se terminen retroalimentando ambas embestidas de ecologistas tras la asunción de Cristina, como ya ocurrió este año, con apoyos cruzados disparados desde el distrito patagónico y desde la vera del río Uruguay.
Por de pronto, en Río Turbio pisa fuerte el actual mandatario de transición Daniel Peralta, quien el pasado 28 de octubre validó en las urnas el pase para otros cuatro años de gestión. Peralta fue interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio hasta que en mayo pasado el Presidente lo ungió a dedo como el sucesor del gobernador Carlos Sancho, a quien renunciaron por la revulsión social.

 Malestar

Sin embargo, ese dominio de Peralta no le asegura a lo Kirchner inmunidad frente al malestar desatado por ambientalistas y vecinos santacruceños por la proyectada usina a carbón, a la que tildan de contaminante.
De todas formas, parecen no temer los Kirchner que se desate alguna postal inconvenientemente complicada, a juzgar por la libre elección del lugar donde se expondrá a todo el país Cristina luego de ser ungida el 10 de diciembre.
De hecho, Peralta se llevó la confirmación del viaje del despacho del propio presidente, con el que mantuvo un encuentro en la noche del miércoles, del que participó Cristina. Fueron de la partida además el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido; el vicegobernador electo de la provincia, Hernán Martínez Crespo; y el ministro de Gobierno, Pablo González.
«Todos saben que la concreción de la usina es un sueño de generaciones de mineros; y ahora, poder contar con la presencia de la presidente de la Nación para ese acto enaltece la ceremonia y nos enorgullece como santacruceños», enfatizó quien venciera cómodamente en el cuarto oscuro al empresario radical Eduardo Costa.
Los críticos denuncian que la proyectada megausina no cuenta con el respaldo de estudios de impacto ambiental y ponen en la mira además los costos de construcción.
Aseguran en ese sentido que el emplazamiento debe ser otro, a partir de potenciales efectos negativos sobre el agua que se consume en la capital provincial, y que proviene del río Gallegos y sus efluentes.
Según la mirada de los ambientalistas, parte de los desechos diarios que generará la usina terminará en esos cursos de agua, mientras que además advierten sobre la posibilidad de que se desaten «lluvias ácidas» por el dióxido de azufre y el nitrógeno que -dicen- liberará la usina.
Frente a la polvareda que levantó la iniciativa, el proyecto fue adormecido durante la campaña electoral, ya de por sí agitada por otras pretensiones del oficialismo fuertemente cuestionadas y cuya aprobación legislativa hoy es una asignatura pendiente, como la renegociación de la concesión de la petrolera Pan American Energy y la proyectada puesta en obra del dique Los Monos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar