30 de noviembre 2007 - 00:00
Promete ya Schiaretti una Córdoba con sello K
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En el encuentro ayer en la Casa Rosada, Néstor Kirchner le prometió a Juan Schiaretti que compensará a Córdoba con obras por su aporte en materia de retenciones a las exportaciones.
Pragmático, el cordobés tomó distancia de la polémica entre su José Manuel de la Sota y la Nación, en la cual el actual mandatario se está despidiendo de su cargo con constantes críticas hacia la administración federal, haciendo foco en las cuestionadas mediciones del INDEC y en el aumento de las retenciones a la exportación agrícola.
A modo de guiño, Schiaretti ratificó su pertenencia al proyecto político que inicia Cristina de Kirchner e, incluso, se animó a minimizar las aspiraciones presidenciales que De la Sota ya puso de manifiesto: «Es muy temprano para hablar de 2011 ¿no?», postuló.
Temprano en la mañana Schiaretti llegó solo a la audiencia. Lo recibió Kirchner en su despacho junto al jefe de Gabinete, Alberto Fernández. El eje central de la conversación fue la ayuda financiera que promete Nación, la cual llegará a Córdoba a modo de un plan cuatrienal de obras públicas. La modalidad incluye aportes del Estado federal, el provincial y los municipios, y es el modo en que Kirchner está conformando a los distintos mandatarios que pasan por su despacho.
Entre las futuras obras que se mencionaron ayer figuran, entre otras, la autovía Córdoba-San Francisco; las cloacas y la avenida de Circunvalación de la ciudad capital; la terminación del camino de Las Cumbres y la Ruta 10, que une con Santiago del Estero y La Pampa.
Otro tema abordado por el trío reunido ayer fueron los desequilibrios económicos surgidos de la relación de endeudamiento que sostiene la Nación con las provincias. «Cuando se pesificó en 2002, todos debíamos dólares y a los grandes grupos económicos les dijeron: 'Si ustedes deben un dólar ahora deben un peso'», pero «a las provincias se les manifestó: 'Si deben un dólar, deben $ 1,40'», argumentó Schiaretti, quien señaló además que «hubo coincidencia en la necesidad de trabajar el año que viene para darle una solución al tema». Esta última promesa, sin embargo, ya fue escuchada por las provincias de boca de este mismo gobierno.
El despacho de Kirchner también fue visitado ayer por el gobernador de La Rioja, Luis Beder Herrera, quien asumió en el cargo este año tras la destitución de Angel Maza y consiguió aval por cuatro años más en las últimas elecciones provinciales. El norteño también regresó a su provincia con la promesa de la futura instrumentación de un plan cuatrienal de desarrollo. El próximo martes, Beder Herrera volverá a tomar contacto con Nación para trabajar en la implementación de las obras de infraestructura.




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