Provincias: crece malestar por la presión del Gobierno y dudan sobre el futuro de la ley ómnibus

Gobernadores salieron al cruce de las amenazas de Caputo. “No sabemos si de verdad quieren aprobar el proyecto”, denuncian desde sus órbitas.

Alberto Weretilneck.

Alberto Weretilneck.

“A esta altura, no sabemos si el Gobierno de verdad quiere aprobar la ley”. La suspicacia -compartida a este medio por una voz cambiemita- corre como un reguero de pólvora por los despachos provinciales. Mientras algunos gobernadores alertan que la paciencia se acaba, la Casa Rosada redobla la presión.

Las advertencias por un ajuste mayor si el texto “ómnibus” no tiene luz verde y la amenaza del ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, de reducir al mínimo las partidas no cayeron bien entre los mandatarios -principalmente de Juntos por el Cambio (JxC)-, quienes consideran estar haciendo un esfuerzo superlativo en pos de brindarle gobernabilidad a una administración “débil” y con escasas estructuras tanto parlamentarias como territoriales.

“Hay mucho desconcierto, mucho enojo. Los gobernadores jugaron con las cartas sobre la mesa”, indicó a este medio una fuente amarilla, dando cuenta del malestar que reina en el campamento de JxC. Si bien esa irritación se traslada en principio por canales internos, algunos dirigentes decidieron hacer públicas sus críticas a la gestión libertaria.

Dardos contra el Gobierno

Casi en tándem, el santafesino Maximiliano Pullaro y su par de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, salieron al cruce. Ambos conviven en la estratégica región centro del país y comparten una agenda común.

"La verdad es que me angustia su amenaza, pero yo nunca me voy a poner del lado del Gobierno central porque pretendan subordinarnos con la billetera”, protestó Pullaro desde la Casa de Gobierno local. Las declaraciones de Caputo cayeron especialmente mal en Santa Fe. Sospechan que el economista apuntó directamente contra el gobernador.

Ante la consulta de si se sintió interpelado por las palabras del ministro, dijo: "Creo que sí, nos habla a nosotros porque fuimos el principal Gobierno que se plantó ante un tema que entendíamos que era injusto para la provincia y son las retenciones a las exportaciones agropecuarias y los gravámenes a las exportaciones industriales".

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Maximiliano Pullaro junto a la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia.

Maximiliano Pullaro junto a la vicegobernadora de Santa Fe, Gisela Scaglia.

El mandatario aseguró que "Santa Fe es industria y campo" y estimó que cualquier decisión que afecte esos conceptos está destinada "a romper el contrato social de defender a la provincia". "Vamos a defender la producción de la provincia y si Caputo piensa de esa manera, nosotros vamos a trabajar para hacerle entender que es un error aumentar las retenciones al campo y a la industria", subrayó el dirigente de la UCR.

A la vez consideró que, con medidas de ese tipo, lograrán que "se pierdan puestos de trabajo y se afecte el crecimiento económico en el interior de Argentina". "Que desde Buenos Aires miren mucho más al interior. El interior es gente de trabajo que se esfuerza todos los días. Nosotros no vivimos de la coparticipación. Eso es Santa Fe", concluyó.

El gobernador santafesino fue una de las principales voces disonantes con la postura de la Casa Rosada respecto a las retenciones incluidas en el paquete de medidas oficial. Mientras que otros jefes provinciales prefirieron el sigilo para negociar con LLA, Pullaro levantó el perfil y protestó insistentemente contra las subas en esos tributos.

Al igual que sus pares de Juntos por el Cambio (JxC), aclaró que su intención era respaldar el proyecto oficial pero que había cuestiones que debían ser revisadas. Horas de cumbres por Zoom, WhatsApp en llamas y reuniones de tono variopinto fueron el cóctel con el que se gestó el cuestionado dictamen que le dio aire al titular de Diputados, Martín Menem, y que ahora vuelve a estar cuestionado por buena parte de la dirigencia.

Cámara de Diputados

Días atrás -incluso después de conocer las correcciones al texto aprobadas por Javier Milei- Pullaro había insistido con sus críticas. “¿Por qué se quiere corregir ese déficit con la producción; por qué pretenden gravar a la industria que genera trabajo en nuestra provincia?”, se preguntó durante la recorrida a una escuela en la localidad de Esperanza.

Este jueves, en una reunión con su gabinete en la localidad de Venado Tuerto, el santafesino hizo énfasis en la obra pública, otro de los ítems que está sufriendo el paso de la motosierra de la administración libertaria. En particular, consideró central atender la reparación y puesta a punto de las rutas nacionales que atraviesan la provincia.

Lo cierto es que por estas horas, luego de que el proyecto "Bases" obtuviera dictamen de mayoría en Comisión, su futuro es una incógnita. Las declaraciones poco felices del ministro Caputo y modificaciones en el texto que no terminan de convencer a los gobernadores son algunos de los puntos que generan malestar en los distritos y que, de momento, no saben cómo se traducirán a la hora de votar en el Congreso.

“Está todo parado ahora, no está claro cómo siguen las negociaciones. Hay mucho desconcierto por la inclusión de los temas en el dictamen”, denunció una voz que orbita los despachos cambiemitas.

Advertencias desde las provincias

Casi en espejo a Pullaro, el mandatario de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, también criticó al oficialismo, al que calificó como "muy débil" en términos políticos. En conferencia de prensa, afirmó que la decisión de los gobernadores de JxC es "colaborar con un Gobierno nacional muy débil, que no tiene mandatarios y muy pocos diputados y senadores".

No obstante, aclaró que apoyarán "medidas que permitan gestionar y generar gobernabilidad", pero no respaldarán las iniciativas que "atenten contra las fuentes de trabajo". "Me manejo por principios, ideas y valores. No me manejo ni reacciono a presiones, nunca lo he hecho y no lo voy a hacer”, disparó.

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Por fuera de la órbita amarilla, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, se sumó al scrum. “Dejen de amenazar y convoquen al diálogo”, exigió el patagónico. En esa tónica explicó que “recibir este tipo de agravios del Gobierno Central es muy triste y molesto. Desde el interior no vamos a aceptar ningún tipo de apriete: vamos a defender a Río Negro y a las provincias patagónicas”.

Acto seguido, manifestó: “Dejen de amenazar y convoquen al diálogo. Dejen de apretar y busquen acuerdos grandes para avanzar como sociedad. Dejen de lado la confrontación y busquen consensos. Saquen de su cabeza vernos de rodillas”, concluyó.

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