Las tasas cortas volvieron a alcanzar niveles muy elevados, con la caución a un día tocando picos de 150% TNA en el inicio de la semana. Esto sucede en una renovada crisis de liquidez, en momentos de una firme demanda de pesos y ante la búsqueda del Gobierno de controlar el tipo de cambio. En ese marco, el Tesoro enfrenta una nueva licitación con el desafío de lograr casi un 100% de rollover, por el magro nivel en el que se encuentra la cuenta que tiene en el Banco Central (BCRA).
Las tasas cortas treparon hasta el 150% ante una baja liquidez y a la espera de una licitación clave del Tesoro
Los rendimientos de las tasas de muy corto plazo volvieron a dispararse por la escasez de pesos. La caución a 1 día tocó un pico de 150% TNA y el Tesoro busca un rollover cercano al 100% en su próxima colocación de deuda en moneda local.
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En estos momentos, el Tesoro solo posee $3,1 billones en el BCRA por lo que es probable que apunte a un "rollover" elevado en la próxima licitación.
“El cambio de año no trajo un relajamiento de las condiciones de liquidez y, con un BCRA que sigue retirando más pesos vía ventas de Lelink que los que inyecta con sus compras en el MLC”, expresó 1816, que también remarcó que la tasa de caución volvió a trepar a máximos desde el 7 de enero de enero pasado.
Este lunes, la caución a un día alcanzó un máximo de hasta 150% TNA, aunque promedió 35,2% TNA durante la rueda, mientras que la tasa Repo se ubicó en 33,1% TNA en promedio, indicó Cohen Aliados Financieros.
Dólar estable y tasa volátil: el Gobierno ya decidió
Enero debutó con el ajuste por inflación del piso y techo de las bandas y con el programa de compra de reservas. Así, sólo en la primera semana, el BCRA acumuló más de u$s200 millones. Esto generó que, entre fines de diciembre y principios de enero, se viera más presión cambiaria que en el período previo.
Justamente, para controlar el tipo de cambio, el Tesoro salió a vender dólares y el BCRA ofreció bonos dólar linked. “La duda ahora es si van a poder seguir comprando reservas sin que el dólar se mueva mucho, algo clave para que el riesgo país afloje de una vez”, expresaron desde Econviews, y agregaron que “esa obsesión con el dólar planchado tuvo su costo en las tasas de interés”.
Con el aumento de la demanda de dinero en diciembre, como suele suceder, la liquidez bancaria volvió a estresarse y las tasas de corto plazo regresaron a niveles altos y volátiles. Ante esta situación, el Gobierno dejó en claro que prefiere que sufran las tasas antes que el tipo de cambio. Y así lo resumió el mismo informe de Econviews: “Entre que no hay una tasa de política monetaria y que ni el BCRA ni el Tesoro hicieron mucho para suavizar la suba de tasas, quedó confirmado que, por ahora, el que manda es el dólar”.
Pero la crisis de liquidez también se explicó por las “movidas” del Tesoro para conseguir las divisas. Si bien el Gobierno logró juntar los dólares para el pago de vencimientos de bonos por u$s4.400 millones, fue el BCRA el que tomó un REPO con bancos internacionales por u$s3.000 millones para complementar los u$s2.200 millones que ya tenía.
“Como el Repo fue tomado por el BCRA, el Tesoro tuvo que comprar esos dólares con pesos que tenía depositados en el Banco Nación. Esto implicó sacar pesos de un sistema que ya estaba funcionando algo estresado. El Banco Central intervino comprando bonos en el mercado secundario para inyectar pesos y no disparar aún más las tasas”, cerró el mismo informe.
Licitación del Tesoro y la necesidad de un rollover elevado
“Daría la impresión, a prima facie, de que las tasas deberían normalizarse tras la licitación. La falta de liquidez parece provenir de situaciones transitorias, donde los bancos parecen no haber terminado de adecuar sus tenencias a los nuevos esquemas financieros y monetarios del BCRA”, le dijo a Ámbito Eric Paniagua, socio de Dekadrak Venture Capital Consulting.
De acuerdo con la Secretaría de Finanzas, del total de vencimientos, $5 billones corresponden a la letra ajustable por TAMAR y $1,9 billones a la Lelink (D16E6), luego del canje realizado la semana pasada. Cabe resaltar que, en este marco, es relevante saber cuántos pesos tiene el Tesoro depositados en el BCRA para evaluar la necesidad de renovar la deuda. En estos momentos posee $3,1 billones, por lo que es probable que apunte a sostener un “rollover” elevado.
El menú ofrecido contempla la reapertura de tres Lecaps (S27A6, S29Y6 y S30N6) y un Boncap largo de nueva emisión (T30J7); cuatro reaperturas de instrumentos CER (X29Y6, X30N6, TZX27 y TZX28); una letra TAMAR (M31G6) y dos nuevos títulos dollar-linked a febrero y marzo de 2026 (D27F6 y D31M6).
“En línea con las referencias de tasa de las nuevas emisiones para esta licitación, creemos que, en el segmento de tasa fija, la incorporación de una nueva emisión larga llevará al Tesoro a otorgar cierto premio para captar el apetito inversor”, expresaron desde PPI, y advirtieron que esto ocurre en un contexto de debilidad de las curvas en pesos, que se mantienen bajo “una tensión latente producto de la escasez de liquidez del sistema”.
Para Cohen Aliados Financieros, será “desafiante” lograr un rollover elevado de los $9,59 billones que se necesitan renovar, por el nivel en el que se encuentra la cuenta del Tesoro. En este sentido, “estimamos que el nuevo BONCAP podría emitirse en torno a una TEM del 2,55% (TEA del 35,4%), levemente por encima de sus pares de 2027”, anticiparon sobre la tasa ofrecida.




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