29 de marzo 2007 - 00:00

Santa Cruz: activan hoy otra megamarcha

La incógnita es si la embestida será encabezada nuevamente por el obispo de Río Gallegos, Juan Carlos Romanín, lo que reeditaría la postal que encolerizó al Presidente y que abrió un nuevo capítulo en la conflictiva relación que sobrellevan el gobierno nacional y la Iglesia.
Sin embargo, anoche algunas fuentes eclesiásticas hablaban de una presunta decisión del obispo de guardar un perfil más bajo tras el enfrentamiento público con Kirchner. Pero voceros sindicales se esperanzaban con una presencia de Romanín en la marcha de la capital o en la de Caleta Olivia.
En este escenario, y robustecida por el impacto nacional que logró aquella movilización, la Mesa de Unidad Sindical -ATE, judiciales, municipales y empleados legislativos- activará hoy un paro provincial de 24 horas en pos de recomposiciones salariales y adherirá a la marcha convocada para las 16 por el gremio docente, que esta semana protagoniza una nueva huelga de 72 horas.
Ayer se sumaron a la medida de fuerza los maestros de los colegios católicos de la provincia, en medio de rumores sobre presuntas presiones del Consejo Provincial de Educación sobre directivos del Colegio Salesiano, el más antiguo del distrito, que habría sufrido la amenaza de perder la asistencia financiera que recibe del gobierno. Sugestivamente, Romanín es un padre salesiano.
No se descarta un nuevo pronunciamiento del Presidente , quien el jueves advirtió que no se dejará «extorsionar» por los estatales y cuestionó al Romanín.
La protesta se desarrollará en un esquema de seguridad reforzada, que se mantiene desde la masiva marcha del 21 de marzo. El diagrama incluye la presencia de gendarmes con la misión de custodiar la residencia que el Presidente tiene en la capital provincial.
En paralelo, hoy se concretará el tercer día del paro de 72 horas del gremio docente. En ese marco, un grupo de maestros de Caleta Olivia instaló una «carpa blanca» en esa localidad, mientras que no se descarta llevar la emblemática medida a las mismas narices de Kirchner, en Buenos Aires, y a Río Gallegos.
En tanto, ayer llevaron adelante una nueva protesta los trabajadores de la sanidad, que incluyó un abrazo simbólico al hospital de Río Gallegos. Allí los gremialistas acusaron al gobierno del justicialista Carlos Sancho de incentivar amenazas contra el secretario general de ATE, Alejandro Garzón, cuya casa en Caleta Olivia fue apedreada por desconocidos, según lo difundido por el portal OpiSantaCruz. Mientras tanto, el diálogo entre los sindicalistas y la gestión Sancho sigue cortado.
Sugestivamente, el clima de turbulencia alcanza además al sector de los trabajadores petroleros, ya que el sindicato de la cuenca austral se encuentra en estado de alerta y movilización ante la posibilidad de despidos.
En este conflictivo marco, parece no ser el momento más adecuado para que desembarque el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, en la provincia. Sin embargo, está previsto para mañana un encuentro en ese distrito del Consejo Federal del Trabajo, aunque en la más aséptica localidad de El Calafate.
Por otra parte, el río revuelto lleva a reacomodamientos gremiales. En este sentido, el gremio de los trabajadores legislativos autorizó a su secretario general a activar la renuncia del gremio a la CGT provincial por «falta de apoyo», para activar en cambio la posibilidad de un pase a las filas de la CTA, cuyo secretario general es el combativo Garzón, líder de la protesta santacruceña.

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