30 de noviembre 2007 - 00:00

Santa Cruz: se agrava el conflicto petrolero

Santa Cruz - Se agravó el paro con piquetes que lleva adelante el Sindicato del Petróleo y Gas Privados de Santa Cruz contra la empresa Skanska, que afecta hace más de una semana a los yacimientos ubicados en cercanías de Río Gallegos.
Ante la falta de respuesta al reclamo del pago de un mayor monto en tickets por horas extras, los dirigentes decidieron ayer dejar en funcionamiento sólo los dos pozos que abastecen de gas a la turística localidad de El Calafate -se nutre directamente por esa vía-, mientras que bloquearon la actividad en el resto.
Según fuentes gremiales, esa medida representará pérdidas para la empresa Petrobras porque «dejará de vender», pero no desatará -aseguran- por el momento una merma en el acceso al gas natural por parte de las provincias que se abastecen del estratégico Gasoducto San Martín.
En paralelo, se mantienen los dos piquetes en cercanías de Río Gallegos, que bloquean el paso de vehículos relacionados con la actividad petrolera, pero no de índole particular.
En un intento de descomprimir el conflicto, ayer el gobernador Daniel Peralta mantuvo un encuentro -en su casa- con los dirigentes Héctor «Chaco» Segovia y Luis Cárdenas. En esa línea, hoy se concretará una nueva audiencia en la Subsecretaría de Trabajo.
A este delicado escenario se suma otro piquete petrolero, en este caso en la zona de Cañadón Seco (Caleta Olivia), también en reclamo de un aumento en el monto percibido en tickets canasta, aunque en este caso a la empresa Oil.
En este marco, se tensó en las últimas horas la cuerda entre Peralta y los gremios, de la mano de la protesta que llevan adelante trabajadores de servicios públicos de Caleta Olivia, que reencendió el malestar sindical.
«Los trabajadores tienen que entender que a este gobierno, de prepo, no le van a sacar nada», disparó el reelecto Peralta en respuesta a esa embestida, que incluyó la toma de un edificio público.
«Ese chantaje, entre comillas, que existía antes del 28 de octubre, se terminó»
, aseguró desde la localidad de 28 de Noviembre, precisamente en referencia a las presiones gremiales previas a los comicios, y al posterior aval que le dio el electorado.
«No nos votó un sector de personas; nos votó la comunidad, y tenemos que responder a ese voto», subrayó, en declaraciones difundidas por el portal Magnamedia.
Los dichos causaron escozor en las filas gremiales, desde donde ya acusan a Peralta de abandonar el perfil dialoguista que mostró durante la campaña, y que prometió mantener durante su futura gestión.
«A los conflictos, los vamos a enfrentar con el diálogo», recalcó sin embargo el mandatario, en respuesta a la decisión de trabajadores de Caleta Olivia de tomar la sede central de la cartera de Servicios Públicos, en la ciudad de Río Gallegos.

Dejá tu comentario

Te puede interesar