9 de noviembre 2007 - 00:00
Schiaretti, animado: hoy se casa, ayer lo proclamaron
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Tal como lo habían anunciado, no asistió a retirar sus diplomas buena parte de los electos legisladores del juecista Frente Cívico y Social (no fue unánime la actitud en función del exceso de criterios entre los representantes opositores que fueron elegidos por distintas «colectoras» que sumaban para Luis Juez).
La no asistencia fue en crítica al proceso electoral, a pesar de que en el escrutinio final participaron todas las fuerzas políticas, se abrieron y contaron voto a voto más de 1.500 urnas (de un total de 5.800), y se revisaron todas las impugnaciones y cuestionamientos realizados por los apoderados del FC. La deserción disparó cuestionamientos del propio Schiaretti, que volvió a calificar al juecismo de sostener actitudes «totalitarias», «infames» y que buscan «dividir a los cordobeses».
El nuevo gobernador, que fue muy breve en sus declaraciones, insistió en un concepto que repite cada vez que puede y ha transformado en caballito de batalla de su intento de recuperación de imagen: «Yo trabajo por la unión de los cordobeses. Ellos (por el juecismo) desprecian las instituciones, pero al sueldo tengo entendido que lo van a cobrar», dijo en alusión a los nuevos integrantes del legislativo.
Además de Schiaretti, recibieron sus diplomas de proclamación el vicegobernador electo Héctor Campana (cada día se esfuerza más por mostrarse despegado de los generales kirchneristas que primero lo ungieron expectable y al final casi lo permutan por dos concejales), 70 nuevos miembros de la Unicameral y 3 nuevos integrantes del Tribunal de Cuentas de la Provincia.
Al final del acto Schiaretti anunció a los medios que había recibido el llamado del jefe de Gabinete, Alberto Fernández. El cordobés, después de la raquítica elección de Cristina de Kirchner en la provincia, hace esfuerzos constantes para asociarse y agradar al gobierno nacional, aunque no puede evitar dos temas muy sensibles e irritantes para ésta y todas las provincias: el manejo de los fondos de coparticipación y la presión tributaria al campo a través de las retenciones a las exportaciones: «Vamos a plantear el debate sobre una ley de coparticipación y también sobre retenciones a las exportaciones», aseguró, previsible.
Precisamente esta ceremonia, que se realizará en un salón ubicado en la zona oeste de la ciudad, muy cerca del estadio mundialista del Chateau Carreras, es el acontecimiento político que mayor tensión provoca desde los días del escrutinio electoral. «Entre los invitados estará todo el nuevo gobierno», dice con cierto humor un schiarettista con lugar asegurado en la futura administración. No se pudo confirmar si vendrá a Córdoba alguien del gobierno nacional, aunque está invitado el matrimonio presidencial y al menos cinco ministros. Serán apenas unos 100 los participantes y seguramente irán los futuros colaboradores ya anunciados por Schiaretti (ayer se informó que el sindicalista Walter Grahovac irá a Educación y Hugo Testa seguirá en Obras Públicas).
También estarán Angel Mario Elletore que, según se descuenta, seguirá en Finanzas, y Oscar González, en Salud.
Muy pendientes de la mesa que le asignen estarán Carlos Caserio, Carlos Massei y Ricardo Sosa, y con ellos buena parte del resto de los invitados. La pareja se irá el sábado de luna miel al exterior, y con la misma malicia de las mujeres peronistas, todos creen que allí se definirá el nuevo gabinete.




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