2 de noviembre 2005 - 00:00

Se agravó el paro petrolero y ya alcanza a tres provincias

En tanto, una de las operadoras afectadas confirmó que debió interrumpir la producción y bombeo hacia la planta Termap de Caleta Córdova por considerar que «no hay garantías para preservar la seguridad de personas y bienes».Encabeza el reclamo el Sindicato de Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral, con injerencia en las provincias de Chubut, Santa Cruz y Tierra del Fuego, por lo que el virulento reclamo repercute sobre dos cuencas hidrocarburíferas clave para el país: Golfo de San Jorge y Cuenca Austral.
Los cortes de ruta impiden el paso de los trabajadores petroleros de base, que se denominan «de convenio», lo que dificulta más la tarea en yacimientos y agrava la protesta. En Caleta Olivia y Cañadón Seco (Santa Cruz), por ejemplo, los trabajadores se mantienen en las afueras de la playa de tanques, pero no permiten el ingreso de vehículos de las operadoras.
 Involucrados
La protesta involucra a unos 3 mil trabajadores fuera de convenio de
cuadros intermedios agrupados en el Sindicato Jerárquico que reclama un incremento salarial de 45% -retroactivo a mayo- y el pago de un adicional de 25%. El pedido se inició en mayo ante la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos, pero cobró fuerza hace menos de 60 días cuando el sindicato consiguió personería jurídica. Los sindicalistas rechazaron la semana pasada una contraoferta de la Cámara y anunciaron el viernes un paro por tiempo indeterminado que se hizo efectivo en las primeras horas del sábado. Los trabajadores fuera de convenio se niegan a acatar la conciliación obligatoria dictada en la órbita provincial, y el reclamo se trasladó ayer al Ministerio de Trabajo de la Nación, donde interviene la vice de la cartera, Noemí Rial.
El conflicto estalló poco después que los trabajadores de convenio agrupados en el Sindicato del Petróleo y Gas Privados de Chubut decretaran a comienzos de octubre un paro por tiempo indeterminado que se extendió por 15 días e involucró una decena de piquetes y la toma y destrozos de la planta Termap, de Caleta Córdova, la misma que volvió a paralizarse ayer.
El paro de los petroleros afecta a las operadoras y contratistas locales, y repercute sobre las provincias involucradas, que dejan de percibir ingresos por regalías hidrocarburíferas al frenarse la producción. El hecho preocupa a los gobernadores al punto que, por caso, Mario Das Neves (Chubut) instruyó al fiscal de Estado provincial para que presente una acción ante la Justicia en contra de las operadoras. La «rebelión petrolera» hace asomar, además, la permanente amenaza del desabastecimiento.

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