9 de agosto 2004 - 00:00

Secuestro de Entre Ríos: duro cruce entre PJ y UCR

A dos semanas de la desaparición de la chica de 13 años, se mantiene aún la incógnita sobre su paradero y, mientras algunas pistas apuntan a la existencia de una red de trata de blancas, la mamá de Fernanda leyó ayer una carta en la que aseguró que se encuentra «muerta en vida» por la falta de noticias sobre su hija. El emotivo escrito fue leído minutos antes de un abrazo simbólico que familiares y vecinos de San Benito y localidades vecinas hicieron a la casa de la familia Aguirre.En terreno político, el gobernador Jorge Busti aseguró que el radicalismo «fundió esta provincia», luego de que el viernes esa fuerza lo responsabilizara por la falta de seguridad que rodeó a un preso que apareció ahorcado en una celda. «Se utiliza el dolor para tratar de hacer política barata y eso provoca el repudio de la gente, que quiere sólo que aparezca la nena», disparó.
El mandatario entrerriano además vinculó al radicalismo con la represión a las protestas de diciembre de 2001, que derivaron en la caída del gobierno de
Fernando de la Rúa. «Acá se mandó a matar», afirmó.
Si bien Busti admitió que el PJ «tiene miles de errores», destacó que el partido «también tiene una gran responsabilidad institucional, expresada en miles de gobiernos municipales, provinciales y nacionales». «(El peronismo)
nunca dispara en helicóptero y siempre garantiza la gobernabilidad», ironizó Busti.
El viernes, la UCR de Entre Ríos había difundido un comunicado en el que responsabilizó al gobierno de Busti por la falta de seguridad dispuesta en torno a Lencina. «Ningún ciudadano puede entender que a un reo con la importancia pública y notoria de Lencina, condenado públicamente por el gobernador, pueda alguien quitarle o él mismo quitarse la vida», sostuvo el comité provincial de la UCR en un texto.
Dentro de la investigación, el chico de 13 años que había incriminado a su tío, Lencina, como principal sospechoso de secuestrar a Fernanda,
ratificó ayer su declaración ante la fiscalía federal. Sus dichos se contraponen con las denuncias de Esther Torres, madre de Lencina, quien había señalado que al menor de edad le pagaron dinero y útiles escolares para involucrar a su hijo.
Por su parte, ayer se confirmó que, antes de morir, Lencina dejó una carta a su mujer,
Mirta Chávez, también detenida en la causa por el secuestro, en la que le anticipaba su decisión de suicidarse a raíz de las presiones que sufría.

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