Sobisch no declaró y acusado se rebeló

Ambito Nacional

Neuquén - El ex gobernador Jorge Sobisch no se presentó a declarar como testigo en el juicio al policía acusado de la muerte del docente Carlos Fuentealba, en tanto el imputado Darío Poblete declaró por primera vez y acusó al Tribunal que lo juzga de falta de «imparcialidad».
El ex mandatario envió un fax a la presidencia del Tribunal en el que justificó su ausencia por encontrarse en Mendoza, aunque expresó su voluntad de presentarse a declarar ante la Justicia. «Habiendo tomado conocimiento por distintos trascendidos en los medios periodísticos regionales y nacionales de que el Tribunal a su cargo habría dispuesto mi citación en carácter de testigo para el martes 24 de junio en la denominada causa Fuentealba, me lleva a realizar la siguiente presentación», dice el texto de Sobisch.
Precisa que «por razones personales de carácter impostergable me encuentro desde hace 10 días en la ciudad de Mendoza conforme lo certifico mediante exposición que adjunto a la presente».
«Hago propicia la oportunidad para poner de manifiesto mi voluntad y predisposición de colaboración frente a esta causa. De esta forma, hago saber que en caso de resolverse mi citación tal como adelantan los medios de prensa, compareceré ante ese honorable tribunal en el mismo momento en que arribe a esta ciudad, circunstancia que le haré conocer al tribunal con mi inmediata presencia»
, continúa el fax del ex gobernador.
Uno de los hijos de Sobisch entregó a la Secretaría del Tribunal los datos del lugar y número de teléfono donde poder ubicar a su padre, por lo cual se informó en la audiencia que el Tribunal reiterará la citación para hoy.
En tanto, en la audiencia, el cabo Poblete, acusado de haber disparado contra el auto donde se encontraba Fuentealba, declaró por primera vez en todo el proceso.
Lo hizo en forma breve, con frases cortas y con evidente nerviosismo, el cual no lo frenó para criticar a los integrantes del Tribunal sin aceptar preguntas de las partes.
«Como ya lo dije, no entiendo las acusaciones en mi contra. No confío en la imparcialidad del Tribunal. Muestro mis manos que son blancas porque algunos testigos dijeron que eran morochas y quiero entregar dos fotos donde aparezco en una formación junto a otros policías», expresó el imputado.
Las dos fotos lo ubican junto a una combi policial y otros efectivos formados en línea supuestamente en un lugar distinto del que fue atacado mortalmente el docente Fuentealba.

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