Sólo 4 gobernadores anticipan negativa

Ambito Nacional

La fuerte presión de los productores locales comenzó a impactar en las decisiones políticas de varios gobernadores que, frente a la inmediatez de la discusión en el Congreso del proyecto de retenciones del oficialismo, se ven obligados a definir cuál será la directiva que bajarán a sus legisladores nacionales.
Los primeros en dar a conocer su postura fueron, como era previsible por su manifiesta oposición al gobierno nacional, fueron el cordobés Juan Schiaretti, el santafesino Hermes Binner, el catamarqueño Eduardo Brizuela del Moral y el correntino Arturo Colombi.
El resto, de un modo u otro, ya anticipó su postura. Ayer, por caso, otros dos mandatarios, el radical K de Río Negro, Miguel Saiz, y el neuquino Jorge Sobisch, dieron señales de acompañamiento a las retenciones móviles. Tanto Saiz como Sapag, dos gobernadores K que impulsaron fuertemente a la Concertación Plural UCR-PJ, el primero y la firma del Pacto del Bicentenario, el segundo, han dejado en libertad de acción a los legisladores nacionales de sus respectivos partidos: el radicalismo rionegrino -cuyas autoridades se encuentran intervenidas por el Comité Central- y el Movimiento Popular Neuquino (MPN), cuya fracción sobischista es refractaria a cualquier acuerdo con el kirchnerismo.
En Río Negro, el senador Pablo Verani -hombre fuerte de la UCR pese a su apoyo a los radicales K de Saiz- es contrario a las retenciones móviles porque las considera confiscatorias. En esta provincia, la influencia de los fruticultores es sumamente importante en el contexto electoral porque son mayoría en su principal región socioeconómica: el Alto Valle. Esta composición juega fuertemente en contra del senador kirchnerista, Miguel Pichetto, jefe del bloque del PJ en sus aspiraciones de liderar el partido a nivel provincial. A Pichetto lo espera con los dientes afilados el intendente de General Roca, Carlos Soria, ex jefe de la SIDE de Eduardo Duhalde que quiere ser el próximo candidato por el peronismo local y se ha vuelto a distanciar de los Kirchner, casi tanto como cuando era el mandamás de los espías criollos.
Por el lado de Neuquén, los diputados nacionales José Brillo y Hugo Acuña, designados durante la gestión de Jorge Sobisch y con una fuerte impronta con el ex gobernador, han alentado el rechazo al proyecto de ley oficial y lo menos que aspiran es a debatirlo y modificarlo en el Congreso. En el medio se encuentra Alicia Comelli, una legisladora que fue funcional a Sobisch como ahora pretende serlo de Sapag. Por eso el gobernador neuquino buscó un camino intermedio al ponderar la decisión presidencial de enviar el proyecto al Congreso «porque es bueno que se debata con la participación de todos los sectores» pero no bajó línea para votar a favor de Cristina de Kirchner: «No les voy a imponer un pensamiento», advirtió.

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