12 de diciembre 2002 - 00:00

Un caso evitable

Fue por eso que Maximiliano Cejas entró a la casa de un vecino y pretendió cometer una travesura, pero su dueño salió con un arma y lo mató de un balazo en el tórax.Según las fuentes, Maximiliano trabajaba desde los siete años cuando ayudaba a su hermana Melisa juntando botellas o latitas de gaseosa para vender.

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