El director del Servicio Penitenciario (SP), Armando Demartín, informó que el motín se inició con una agresión a un guardiacárcel y que no hubo adhesión total de los presos de los pabellones, sino que se plegó menos de la mitad del penal. Además, aclaró que para retomar el control absoluto de las instalaciones «no se utilizó FAL ni armas calibre .9 milímetros, sino solamente escopetas».Respecto del preso muerto, Demartín informó que aún no fue identificado y que presumiblemente murió de un paro cardíaco. «Los internos del pabellón 3, que se recluyeron en forma voluntaria, nos avisaron de un herido. Tenía un fuerte golpe en la cabeza, con la parte plana de una chuza, y espuma en la boca. Parece un paro cardíaco, pero lo determinará la autopsia», señaló el funcionario santafesino. La no identificación de la víctima fue explicada por Demartín porque presumiblemente se trata de uno de los casi 120 internos que llegaron desde Rosario en los últimos días, tras registrarse inconvenientes en comisarías de esa ciudad. Coronda está ubicada a 40 kilómetros al sur de la ciudad de Santa Fe y cuenta con la cárcel de máxima seguridad de la provincia. Allí se encuentran recluidas 1.560 personas, entre condenados y procesados, tanto de la órbita provincial como federal. El 15 de marzo pasado el penal había sido escenario de otro motín, en el cual sufrió destrucciones casi totales.
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