15 de julio 2003 - 00:00

Un parque de nieve único

Se trata del Batea Mahuida, ubicado en el faldeo del volcán del mismo nombre enclavado en la Cordillera de los Andes justo en el límite con Chile y a 60 kilómetros de Aluminé, que se convierte en centro natural de servicios y acceso obligado para los turistas del sur, oeste y norte del país en esta altura del año.A esta verdadera aldea de montaña se suma la creciente Villa Pehuenia, con sus bellísimos paisajes a orillas del Lago Aluminé y a 14 kilómetros del Batea Mahuida, que hace de apoyo en algunos servicios turísticos aunque todavía carece de una infraestructura importante.
Para este año, el Parque de Nieve Mapuche de Batea Mahuida contará con nuevos medios de elevación
que le permitieron aumentar a tres pistas para la práctica de esquí en pendientes medianas aunque está limitante para los amantes del deporte blanco, no es impedimento para la diversión de grandes y chicos por la expansión de su base y la tranquilidad y seguridad que se encuentran al pie del cerro, donde un amplio terreno cubierto de nieve permite a los más pequeños no sólo a aprender a esquiar sino a encontrar diferentes formas de entretenimiento para del desestresamiento de sus padres.
A ello se suman otros atractivos como los perros siberianos y la gastronomía aborigen, en especial los piñones tostados, las tradicionales empanadas y el café y alfajores de piñón.
Pero, sin duda, lo más atractivo para el turista en esta época de crisis lo encontrará en los precios
al haberse fijado el costo del pase a $ 20 diarios, notoriamente inferior a otros centros de nieve.
También la hotelería ofrece precios accesibles, partiendo por el moderno y confortable Hotel Pehuenia, cuyo propietario
Eduardo Nedok se ha convertido en «el alma mater» del turismo en la zona e incansable promotor de las bellezas del lugar. La defensa acérrima del medio ambiente donde se podrán observar bosques de Pehuenia, el milenario árbol que le sirvió de alimentos a los dinosaurios hace miles de años y en la época contemporánea a los propios mapuches que han encontrado en esta explotación económica una alternativa económica sólida al asistencialismo permanente y crónico por parte del Estado.
Batea Mahuida para la familia Puel significa mucho más que un simple trabajo; por el contrario, bajo la nueva conducción de
Manuel Calfuqueo intenta encontrar un modelo de desarrollo económico y social bajo una administración propia perfeccionada por el aporte de la provincia.
Los mismos mapuches se han especializado como instructores de esquí, brindando clases en la base del parque con esmero y paciencia centenaria que deleita a novatos mayores y niños mientras que otros atienden al turista en la provisión de equipos de esquí o en el restorán típico, asesorado este año por el experto gastronómico
Gustavo Bergesio.
En resumen, este novedoso parque de nieve es una postal increíbles de grises, blancos, verdes y azules, enmarcados en el imponente cordón cordillerano formado por los volcanes chilenos de Pucón y Villarrica y los argentinos Copahue, Batea Mahuida y Lanín y el sistema de lagos Aluminé, Moquehue, Ñorquinco y Pulmari.

Dejá tu comentario

Te puede interesar