El nuevo corte de ese paso fronterizo se inició a las 20, con la intención de extenderlo por cuatro horas, en el kilómetro 27 de la Ruta 136 y ante la presencia de efectivos de Gendarmería. En los hechos, representa una nueva estocada al flujo de turistas argentinos que pretenden cruzar al Uruguay para disfrutar de sus atractivos.
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En tanto, anoche se especulaba con que los integrantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú definirán hoy los próximos pasos a seguir en materia de medidas de fuerza, que podrían incluir campamentos permanentes en los puentes. Sin embargo trascendió que el próximo corte se efectuaría el viernes, en pleno recambio turístico de fin de semana, y que se extendería por 24 horas.
Con el bloqueo de ayer, reanudan los entrerrianos la embestida contra el avance de la instalación de las papeleras sobre el río Uruguay, que cuentan con la venia del presidente Tabaré Vázquez y que ya gestaron fuertes cortocircuitos entre funcionarios de ambos países.
El pasado viernes, los manifestantes cortaron en forma total, y hasta la madrugada del sábado, el puente Gualeguaychú-Fray Bentos, mientras que sufrió cortes intermitentes el General Artigas (que une Colón con Paysandú). En ambos casos, centenares de turistas que pretendían cruzar a Uruguay fueron afectados.
En paralelo, otro grupo de manifestantes se concentró en la zona del puente Concordia-Salto, donde repartieron panfletos, aunque sin cortar el tránsito. «La meta es lograr la paralización de las obras de construcción de las papeleras hasta tanto se realice un estudio de impacto ambiental binacional», señaló Oscar Vargas, dirigente de la asamblea ambientalista vecinal.
La instalación de las plantas -una de la firma española Ence, y la otra de la finlandesa Botnia- le representa a Uruguay recibir una inversión de 1.800 millones de dólares, la mayor de su historia. Pero tiene este escenario su contracara: para el gobierno de Entre Ríos, los proyectos le acarrearán a la provincia pérdidas por 800 millones de dólares en materia de consecuencias negativas sobre la producción agrícola, avícola, apícola y el turismo.
Los funcionarios uruguayos manifestaron ya en varias oportunidades su malestar por el impacto de las medidas de fuerza en el turismo del país oriental.
Por caso, el ministro de Turismo de Uruguay, Héctor Lescano, se mostró ayer «preocupado» ante el diagrama de nuevos cortes de puentes, aunque admitió que, pese a las protestas, su país está « recibiendo el número de turistas esperado». Lescano adelantó además que su ministerio elaboró un «folleto explicativo», que será distribuido entre los turistas argentinos y que contendrá «las acciones por las cuales Uruguay está llevando a cabo este emprendimiento industrial».
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