Es preciso avanzar hacia la recuperación

Anuario 2020

El año 2021 será el año de varios desafíos. Los desequilibrios históricos no se corrigen de un día para el otro, pero necesitan iniciar un recorrido ahora.

Después de esta pandemia con efectos devastadores, el principal desafío en materia social es lograr la imprescindible recuperación de la economía.

No cabe la menor duda que, después de dos años continuos y acumulativos de recesión económica del gobierno de Mauricio Macri y el impacto de esta pandemia agudizando el deterioro de la actividad económica y el aumento del desempleo, es preciso avanzar rápidamente en un sendero de reactivación. Para ello, es necesario impulsar distintas fases de una estrategia integral.

En primer lugar, es preciso combinar la renegociación de la deuda pública con alivio de los servicios de capital e intereses, ahorro significativo de flujo financiero por reducción de tasas de interés y extensión de plazos, junto al encuadramiento de un proceso de negociación con el FMI. Esta combinación debe ser compatible con la genuina necesidad de recuperar la economía y, por lo tanto, implica recorrer un sendero tendiente a lograr el crecimiento de la actividad.

En segundo lugar, estimular la adquisición de activos financieros y reales, la demanda agregada y las perspectivas ciertas de sostener un resultado superavitario del sector externo, junto a una reducción progresiva del déficit fiscal. Este doble movimiento permitirá -en un período razonable de tiempo- alinear las variables tendiendo al equilibrio macroeconómico tan buscado.

En síntesis, el aumento del precio de los bienes exportables, la recuperación de la tasa de crecimiento económico, la reducción de la tasa de desempleo y la recuperación del poder adquisitivo del salario real serán los elementos indispensables en la construcción

de un círculo virtuoso de la recuperación del país. Las estrategias bosquejadas no agotan las posibilidades y la creatividad necesaria para hacer frente a un escenario tan adverso, pero- sin lugar a dudas- constituyen los puntapiés sobre los que imaginar coordenadas de acción política.

En este contexto, la integración y el desarrollo de nuestras regiones productivas- con el objetivo de impulsar un plan de producción, empleo y exportaciones- constituyen los cimientos sobre los que erigir un modelo económico y social capaz de corregir asimetrías históricas.

La agenda federal determina la necesidad de introducir incentivos específicos para dinamizar áreas estratégicas para alcanzar el crecimiento económico anhelado. En este sentido, es preciso, cuando no imperioso, reconocer que los precios diferenciales de energía y combustibles, las dificultades de acceso a préstamos para la adquisición de bienes de capital, la expansión de la capacidad instalada y los nuevos emprendimientos de base competitiva constituyen necesidades irresueltas en el desarrollo pendiente de las economías regionales.

El año 2021 será el año de varios desafíos. El desafío de dotar a la hidrovía Paraná-Paraguay de una logística integrada competitiva con puertos fluviales provinciales eficientes integrados a un transporte multimodal; lograr el completamiento de las obras del sistema ferroviario Belgrano Cargas; alcanzar la interacción de un sistema de trasferencia de cargas, con zonas operativas aduaneras descentralizadas y un puerto seco que atenúe el impacto de la distancia en la competitividad sistémica del país. Será, en definitiva, el año del desafío para encaminar un plan estratégico de infraestructura con genuino alcance federal para empezar por los últimos y llegar a todos.

Los desequilibrios históricos no se corrigen de un día para el otro, pero necesitan iniciar un recorrido ahora. En el escenario de la pospandemia, recuperar la economía, promover la generación de empleo genuino, fortalecer la agroindustria como símbolo distintivo de nuestro Chaco y volver a las clases presenciales en un contexto bimodal constituyen nuestros principales desafíos.

Gobernador de la provincia de Chaco.

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