Manarola, una de las localidades que conforman Cinque Terre.
Pueblos marineros y agrícolas, sus atractivos colores y la belleza de sus paisajes enamoran a primera vista al viajero que llega al Parque Nacional de las Cinco Tierras. Enclavados sobre el mar Mediterráneo, las terrazas naturales sembradas de viñedos caracterizan a Monterosso, Vernazza, Corniglia, Manarola y Riomaggiore.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Monterosso posee elegantes villas y calles estrechas que ascienden hasta el casco antiguo, donde surge la iglesia parroquial de San Juan Bautista, de estilo gótico, junto a la iglesia de San Francisco, del siglo XVII. Otro de sus punto fuertes es la paradisíaca playa de Fegina.
Vernazza es un pueblo pequeño que se desarrolla en torno al puerto, que ya era utilizado por los romanos. Entre los lugares más característicos se encuentra su pequeña plaza que se asoma al mar y la iglesia gótica dedicada a Santa Margarita de Antioquía. El Castillo Doria, que domina la comarca, fue erigido como defensa ante los ataques de piratas.
Un centenar de metros por encima del mar aparece Corniglia, en lo alto de un cerro unido a una playa por un sendero de 365 escalones. Este pueblo se ha dedicado tradicionalmente al cultivo de la vid, gracias a sus terrazas surgidas de la habilidad agrícola y de ingeniería de los italianos en época medieval.
Manarola se erige sobre un enorme escollo negro y sus casas de colores parecen surgir de la roca. Además de sus bellezas naturales, ofrece dos exquisiteces gastronómicas de su producción: su reconocido aceite y el popular vino dulce "Sciachetrá".
La última localidad es Riomaggiore, corazón del parque del mismo nombre. Pintoresco pueblo de pescadores, con casas altas y estrechas de colores pastel y con una continua sucesión de luces y sombras provenientes de sus estrechos pasadizos, conocidos como "carrugi".
Para llegar y visitar el Parque de las Cinco Tierras se aconseja tomar el tren que une las localidades. Durante el verano tiene paradas en todos los pueblos mencionados. Debe abordarse en La Spezia, donde comienza el recorrido de la línea Pisa-Génova.
Dejá tu comentario