La mayor fabricante china de vehículos eléctricos, BYD, atraviesa un momento complejo en sus resultados comerciales. En febrero, sus ventas globales retrocedieron 41,1% frente al mismo mes del año anterior, el ajuste más pronunciado desde 2020 y el sexto período consecutivo con números en baja.
La mayor fabricante china de vehículos eléctricos tuvo una contracción del 41% en sus ventas globales
La automotriz registró en febrero una caída interanual superior al 40% y acumuló su sexto mes consecutivo en descenso. La presión de precios en el país asiático y la desaceleración de la demanda explican el escenario.
-
Por qué casi no existen los autos híbridos diésel y qué los diferencia de los híbridos nafteros
-
El mercado de autos eléctricos recibe una señal de confianza
BYD es una de las automotrices más poderosas del mundo
Según el último reporte corporativo, la compañía con sede en Shenzhen patentó 187.782 unidades de pasajeros durante el segundo mes del año, el nivel más bajo en seis temporadas. El desempeño negativo se mantuvo incluso considerando el impacto del Año Nuevo Lunar, que redujo los días hábiles.
En el acumulado de enero y febrero, la empresa comercializó 400.241 vehículos, una merma del 35,8% respecto a igual tramo de 2025.
La caída más profunda en seis años para la automotriz
El golpe fue particularmente fuerte en China, donde las entregas descendieron 65% interanual hasta 89.590 unidades. En ese contexto, Geely logró desplazarla del primer lugar en ventas nacionales, reflejo de una competencia cada vez más intensa y una sostenida guerra de precios.
Si bien en un primer momento se atribuyó el retroceso al fin de ciertos incentivos estatales, el nuevo mapa competitivo evidencia que la presión entre fabricantes locales y extranjeros es el factor determinante. Marcas del sector comenzaron a ofrecer financiación a tasas bajas y plazos extendidos para sostener la demanda, estrategia que también adoptó Tesla.
El desbalance entre producción y ventas se convirtió en otro punto crítico. BYD cuenta con nueve plantas en China y una capacidad combinada de 5,8 millones de vehículos anuales. En febrero fabricó 175.280 unidades, casi la mitad que un año atrás, lo que refleja la necesidad de ajustar el ritmo industrial ante una demanda más débil.
En paralelo, las autoridades chinas reforzaron los controles sobre exportaciones para evitar que vehículos nuevos se coloquen en el exterior como usados a valores inferiores al costo de producción.
Frente al enfriamiento interno, la estrategia pasa por reforzar la expansión internacional. La automotriz ya opera instalaciones en Tailandia y Uzbekistán, y en 2025 inauguró una planta en Brasil, donde proyecta ampliar su capacidad este año.
El contexto también fue analizado por Elon Musk, director ejecutivo de Tesla, quien describió el panorama como “difícil” para quienes operan con plantas por debajo de su nivel óptimo. “Las fábricas obtienen excelentes resultados por encima del 80% de su capacidad, marginales al 60% y enormes dificultades por debajo del 50%”, señaló.
Con un mercado interno saturado y márgenes ajustados, el desempeño internacional aparece como el principal sostén para la compañía en medio de la desaceleración más fuerte de los últimos años.





Dejá tu comentario