2 de marzo 2026 - 20:48

Las pymes le respondieron a Javier Milei tras su discurso en el Congreso: "No somos privilegiados ni prebendarios"

Las Industriales Pymes Argentinos (IPA) rechazaron los dichos del Presidente en la Asamblea Legislativa y advirtieron que la apertura sin reglas puede provocar cierres y pérdida de empleo.

Las Pymes le señalan a Javier Milei: Somos el 70% del empleo privado formal del país”.

Las Pymes le señalan a Javier Milei: "Somos el 70% del empleo privado formal del país”.

Mariano Fuchila

Desde la entidad empresaria expresaron su posición “en representación del entramado productivo pyme del país” y remarcaron que escucharon con atención el mensaje presidencial. En ese marco, fueron enfáticos al señalar: “nosotros no somos privilegiados ni prebendarios. Somos quienes invertimos, producimos y generamos empleo todos los días en un país que históricamente fue inestable”.

En el comunicado difundido tras el discurso de Milei, IPA advirtió: “nos preocupa profundamente que se instale la idea de que la industria nacional es sinónimo de corrupción o privilegio”, y sostuvo que esa mirada “no solo es injusta, sino peligrosa” para miles de pequeñas y medianas empresas que, según remarcaron, no viven de subsidios, sino de afrontar crédito caro y la presión impositiva más alta de la región.

Al describir la situación cotidiana del sector, enumeraron una serie de dificultades estructurales que condicionan la actividad: “Competimos pagando energía cara durante años. Pagamos impuestos nacionales, provinciales y municipales acumulados. Enfrentamos tasas de financiamiento que en muchos momentos fueron impagables. Y sostenemos empleo formal aun en crisis profundas”.

En ese mismo tramo, subrayaron el peso real de las pymes en el mercado laboral y rechazaron las descalificaciones públicas: “No somos parte de ningún ‘zoológico’. Somos el 70% del empleo privado formal del país”.

Desde IPA sostuvieron que "la apertura comercial puede ser positiva si es gradual y equilibrada”

Respecto de la política de apertura comercial, IPA aclaró que no la descartan de plano, pero reclamaron una implementación gradual. “La apertura comercial puede ser positiva si es gradual y equilibrada”, señalaron, y advirtieron que cuando se plantea como un shock, sin corregir las asimetrías fiscales, laborales y financieras de la Argentina frente al resto del mundo, “lo que ocurre no es competencia: es desplazamiento productivo”.

En esa línea, alertaron que bajar aranceles sin reducir la carga impositiva estructural, con costos logísticos elevados, infraestructura deficiente y financiamiento inaccesible, no genera mayor eficiencia, sino directamente “cierre de fábricas”.

El comunicado también puso el foco en el mensaje político hacia el sector industrial. Para la entidad, “nos preocupa la señal institucional que implica señalar públicamente a sectores industriales como responsables morales del atraso”, y recordaron que la inversión necesita previsibilidad, no estigmatización.

Si bien reconocieron la necesidad de incrementar las exportaciones, remarcaron que “ningún país desarrollado construyó su potencia industrial eliminando de un día para otro sus mecanismos de transición productiva”. Por eso, aclararon que el reclamo no apunta a un esquema de protección permanente: “Lo que pedimos no es protección eterna”.

Entre los principales puntos que exigieron al Gobierno nacional, enumeraron reglas claras, reducción real de impuestos, crédito productivo, infraestructura y una transición ordenada para el sector.

Además, reclamaron que las pymes no queden relegadas frente a los grandes proyectos de inversión: “Si la energía será el nuevo motor industrial, que también lo sea para las pymes. Si habrá incentivos para grandes inversiones, que no dejen afuera al entramado productivo que ya existe”.

Finalmente, sintetizaron el eje de su planteo en un mensaje directo al Ejecutivo: “La discusión no es industria sí o industria no. La discusión es cómo cuidamos el empleo argentino mientras modernizamos la economía”. Y concluyeron con una advertencia sobre el impacto social de cada cierre: “Porque cuando una pyme cierra, no se pierde solo una empresa: se pierde comunidad, proveedores, empleo y arraigo local. Queremos ser parte del futuro productivo. Pero no podemos aceptar que se nos coloque como enemigos del progreso”.

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