Los accionistas de Peugeot y Fiat-Chrysler (FCA) validaron ayer su unión para crear Stellantis, el cuarto grupo automovilístico mundial en número de vehículos vendidos y tercero en volumen de negocio por detrás del japonés Toyota y el alemán Volkswagen.
Ya toma forma la fusión FCA-PSA
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Tras la votación de los accionistas de PSA por la mañana, los accionistas de FCA, reunidos en asamblea general, votaron por la tarde a favor del proyecto de fusión. La unión se hará efectiva el sábado 16 de enero, precisaron los dos grupos. Stellantis cotizará a partir del lunes 18 en París y en Milán, y en el New York Stock Exchange a partir del martes 19.
La nueva entidad contará con más de 400.000 empleados y albergará 14 marcas emblemáticas como Citroën y Maserati, Fiat y Opel, Peugeot y Alfa Romeo, Chrysler, Dodge o Jeep. “Nunca tuve tantas ganas de vivir un momento de la historia como hoy”, dijo el presidente de la junta de supervisión de PSA, Louis Gallois, que se retira después de esta fusión.
“Tendremos un papel de primer plano en la próxima década en la redefinición de la movilidad como lo hicieron nuestros padres fundadores con mucha energía”, dijo el presidente de la FCA John Elkann, refiriéndose a una “fusión histórica”.
Las marcas del grupo reducirán en particular sus costos de desarrollo y de fabricación y completarán su oferta en todas las gamas.
El voto de los accionistas sella una unión prevista desde 2018, anunciada a finales de 2019, y cuya preparación se vio frenada por la crisis del coronavirus.
En diciembre, la Comisión Europea dio su luz verde a la unión, con la condición de que los dos grupos preserven la competencia en el sector de los pequeños utilitarios, donde controlan grandes cuotas de mercado. Los fabricantes habían modificado con anterioridad su contrato para que su unión sea un matrimonio entre iguales, mientras la pandemia golpeaba sus cuentas respectivas.
FCA aceptó reducir el monto de un dividendo excepcional pagado a sus accionistas. Por su parte, PSA decidió ceder el 7% del fabricante de equipos francés Faurecia antes de distribuir el resto a los accionistas de Stellantis. La participación del grupo chino Dongfeng también se reducirá.
En los documentos a las autoridades financieras, PSA y Fiat consideran que su acercamiento costará 4.000 millones de euros (4.900 millones de dólares), y que las sinergias permitirán ahorrar con el tiempo hasta 5.000 millones (6.130 millones de dólares) al año.
El presidente del consejo de administración de PSA y futuro director general del nuevo grupo, Carlos Tavares, dijo a finales de 2019 que no estaba previsto ningún cierre de plantas. Los sindicatos, sin embargo, lo dudan.




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