La industria automotriz atraviesa un momento de fuerte presión regulatoria y cambios estructurales. En ese contexto, Ola Källenius, CEO de Mercedes-Benz y referente dentro de la ACEA (Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles), lanzó una advertencia sobre los riesgos de avanzar demasiado rápido con los objetivos de reducción de emisiones.
Un CEO automotor advierte que el objetivo del 90% de autos eléctricos podría poner en riesgo al mercado
El titular de la compañía alerta que acelerar demasiado la transición podría generar efectos negativos en ventas, rentabilidad y competitividad global.
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El avance de los autos eléctricos pone en riesgo al mercado
El directivo señaló que las metas planteadas para los próximos años podrían no alinearse con la realidad del mercado. Según explicó, el ritmo de adopción de nuevas tecnologías por parte de los consumidores no acompaña las exigencias impuestas desde los organismos regulatorios, lo que genera un escenario complejo para los fabricantes.
Además, advirtió que la presión por cumplir con estos objetivos podría derivar en sanciones económicas significativas para las automotrices, afectando directamente su capacidad de inversión.
El mercado no sigue el ritmo de las exigencias
Desde la visión de Källenius, uno de los principales desafíos radica en que factores como el costo de los vehículos y la infraestructura disponible aún limitan la expansión de nuevas tecnologías. Esto obliga a las marcas a tomar decisiones difíciles, como reducir la producción de modelos tradicionales o aplicar fuertes incentivos comerciales.
El ejecutivo fue claro al respecto: forzar al mercado más allá de la demanda real puede generar distorsiones. Incluso advirtió sobre un posible escenario en el que la transición termine afectando el volumen total de ventas.
En este contexto, Mercedes-Benz y otras compañías del sector plantean la necesidad de mayor flexibilidad en las políticas industriales. La preocupación también pasa por la competencia internacional, especialmente con fabricantes asiáticos que avanzan con fuerza en el desarrollo tecnológico.
Para Ola Källenius, el desafío no es solo cumplir objetivos ambientales, sino hacerlo sin comprometer la estabilidad del sector. Por eso, el pedido apunta a un enfoque más gradual, que contemple tanto la evolución del mercado como las condiciones reales de los consumidores.





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