7 de enero 2026 - 16:39

El clima despeja riesgos: La Niña pierde fuerza y mejora el panorama para la campaña agrícola

Con el Pacífico en proceso de neutralización y mejores perfiles de humedad, proyectan una producción total cercana a 154,8 millones de toneladas, con fuerte impulso del maíz temprano, trigo y girasol.

El complejo sojero seguiría liderando el ingreso de divisas, con más de u$s19.500 millones.

El complejo sojero seguiría liderando el ingreso de divisas, con más de u$s19.500 millones.

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La campaña agrícola 2025/26 arranca con una señal clave que el mercado venía esperando: La Niña ya dejó atrás su fase más intensa y no condicionará las lluvias del verano, un factor que mejora sensiblemente las perspectivas productivas luego de varios ciclos marcados por el estrés climático. Así lo indican los últimos informes de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que combinan señales alentadoras desde el frente climático con proyecciones récord de producción.

Según el consultor de la BCR, Alfredo Elorriaga, el enfriamiento del Pacífico ecuatorial “ya tocó su valor mínimo hace un mes y muestra una clara tendencia hacia la neutralidad”, lo que descarta que el fenómeno vuelva a intensificarse y afecte el régimen de lluvias en enero y febrero. La anomalía de la temperatura superficial del mar (SST) pasó de -0,68 a -0,61 y, en las mediciones semanales más recientes de la NOAA, ya se ubica en -0,5, el umbral técnico de neutralidad.

Aunque todavía se necesita validar ese valor en el promedio mensual, Elorriaga remarca que “es muy difícil que se vuelva a producir un enfriamiento del Pacífico que condicione las lluvias en lo que resta del verano”. De hecho, aun en momentos de bloqueo atmosférico sobre la región central, la humedad siguió ingresando al país y dejó lluvias significativas en el norte argentino, una señal de que el patrón climático ya no responde a una Niña activa.

Lluvias clave y alivio para el maíz temprano

El giro climático empieza a reflejarse también en los pronósticos de corto plazo. Según el último informe agroclimático semanal de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, entre el 8 y el 14 de enero se espera el ingreso de un frente de tormenta que dejará precipitaciones abundantes a muy abundantes en gran parte del área agrícola, con registros que podrían ubicarse entre 25 y más de 75 milímetros, y focos puntuales aún mayores en algunas zonas. El evento alcanzaría a la mayor parte de la Región Pampeana, clave para los cultivos de verano, aunque con excepciones en los extremos norte y sudoeste del país.

El informe anticipa además un descenso térmico inicial, producto del ingreso de vientos del sur, seguido por un rápido retorno del aire cálido desde el trópico, con temperaturas máximas elevadas. Esta combinación de lluvias y calor configura un escenario especialmente relevante para el maíz temprano, que transita una etapa crítica de definición de rindes y venía condicionado por la irregularidad de las precipitaciones en semanas previas.

Desde la Bolsa de Comercio de Rosario ya habían advertido que el desplazamiento de los centros de alta presión mejora las chances de lluvias en la región central, aunque con alta volatilidad en los pronósticos. El aporte del informe de la Bolsa porteña refuerza esa señal y consolida la expectativa de un alivio hídrico generalizado, al menos en el corto plazo, en línea con un verano que empieza a despegarse definitivamente del patrón restrictivo asociado a La Niña.

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Esta semana proyectan precipitaciones en las principales zonas agrícolas del país.

Esta semana proyectan precipitaciones en las principales zonas agrícolas del país.

Más granos, más exportaciones, pero con cautela

El mayor volumen productivo permitiría que las exportaciones agroindustriales alcancen 110 millones de toneladas en la campaña 2025/26, el registro más alto de la historia, aunque el impacto en dólares será más acotado por la debilidad de los precios internacionales. La BCR estima que el valor exportado rondará los u$s36.800 millones, apenas u$s600 millones por encima del ciclo actual.

El complejo sojero seguiría liderando el ingreso de divisas, con más de u$s19.500 millones, mientras que el maíz recupera peso con un aporte estimado de u$s8.200 millones. El trigo, con una cosecha récord, generaría exportaciones por u$s3.750 millones, y el girasol se encamina a superar los u$s2.500 millones, un nivel que no se veía desde el pico de precios internacionales de 2021/22.

En ese escenario, el clima deja de ser un factor de presión y permite que el agro despliegue plenamente su potencial productivo. Con una campaña 2025/26 que combina mejores condiciones hídricas, mayor superficie en cultivos clave y rindes tendenciales al alza, el sector consolida su rol histórico como principal generador de producción y divisas de la economía argentina, aun en un contexto de precios internacionales más ajustados. La neutralización de La Niña no garantiza resultados, pero sí despeja uno de los principales riesgos que venían condicionando las decisiones productivas y refuerza la expectativa de un ciclo agrícola de alto impacto económico.

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