La citricultura es un actividad en constante crecimiento y se inserta competitivamente en el mercado internacional. Esta buena perspectiva generó -y genera-barreras paraarancelarias por parte del gobierno de Valencia (España), cuyos productores presionan al gobierno de la Unión Europea para que se frene el ingreso de cítricos argentinos con excusas de problemas sanitarios. Los productores de Chajarí y aledaños se muestran preocupados por el tema y reclamaron políticas activas durante la inauguración de la Fiesta Provincial de la Citricultura. Otro tema que preocupa es la presión impositiva a nivel nacional.
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