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Convención: catársis con final feliz

Abren convocatoria también a peronistas "no populistas". Se relanza negociación por la fórmula presidencial. Anoche, Frigerio reconoció chance. ¿Macri prepara una sorpresa?

Alfredo Cornejo protagonizó ayer el momento crucial de la Convención Nacional del radicalismo. Dio uno de los últimos discursos y de alguna manera fue el mas duro, porque en ese mensaje se estaba dando la puntada final de las decisiones que la UCR le estaba comunicando a Mauricio Macri. El mendocino hizo todo lo que se preveía: criticó con fuerza al gobierno, hizo una autocrítica sobre los errores originales de Cambiemos y al final, tras ese ejercicio de catársis-contención, pidió el voto a la declaración en la que propuso “ratificar Cambiemos, pero procurar la ampliación de un frente más grande”. Fue el final de los discursos centrales que poco después se vieron reflejados en una votación por abrumadora mayoría a favor de esa declaración que Cornejo y el bonaerense Daniel Salvador, vice de María Eugenia Vidal, habían garantizado desde 48 horas antes.

La ratificación de Cambiemos que hizo el radicalismo vino acompañada de una orden para su “reformulación, ampliación y fortalecimiento” que la Convención partidaria le dio a la Comisión de Acción Política de la UCR, encargada desde ahora de negociar con el PRO todo lo que tenga que ver con las elecciones.

En la Casa Rosada respiraron, sobre todo por dos puntos: el pedido de ampliar Cambiemos cae en línea directa con negociaciones que el macrismo tiene en marcha por estas horas y la ausencia (finalmente) de una exigencia radical para abrir la PASO presidencial, tema en el que se había especializado Martín Lousteau.

El radicalismo tiene en ese ejercicio de decisiones a través de sus órganos institucionales, una virtud partidaria que ningún otro posee en el país; pero eso exige también paciencia y dedicación para analizar sus movimientos.

En el megadebate de ayer hubo de todo. Los recién iniciados creyeron leer una crisis dentro de Cambiemos al escuchar violentos discursos que exigieron la salida de la alianza de gobierno, al tiempo que destruían sistemáticamente cada decisión que había tomado la Casa Rosada. En las barras, mientras tanto, un grupo con banderas del partido gritaba más que ninguno el “Mauricio Macri, la puta que te parió”. Todo colorido y hasta preocupante para un recién llegado, pero la realidad es que lo importante allí no era mirar a esa troupe de seguidores de Ricardo Alfonsín, entre los que se insinuaba algún visitante seguidor de Leopoldo Moreau, sino contar cómo estaban los votos.

Y los votos siempre le sobraron al grupo de radicales que integran Mario Negri, Gerardo Morales, el propio Cornejo desde la vereda la protesta, Ernesto Sanz o Ramón Mestre, que siempre supieron, tal como le habían avisado a Macri, que la aprobación de la declaración de ratificación a Cambiemos no corría peligro. Lo sabía también Enrique “Coti” Nosiglia, que partió a festejar su cumpleaños (hoy festeja los 70) despues de dejar preparada y acordada la declaración final de la Convención y le encomendó a Emiliano Yacobitti la negociación final. Solo ese dato indicaba desde temprano que todo estaba bajo control.

Es cierto que habrá ahora un pedido de negociación con el gobierno ya que si bien Cornejo contuvo a los militantes enojados con Macri, también él mismo impulsa cambios en la relación con el Gobierno y no en los mejores términos.

Por eso es que la declaración habla de la “formulación de una coalición con un esquema de funcionamiento reglado sistémico que provea certidumbre en los procesos decisorios”. Traducido: que el macrismo empiece a darle algo de bola a los radicales. De eso deberán encargarse Cornejo, Morales, Gustavo Valdés y tres integrantes de la Mesa del Comité Nacional que ahora actuarán en la Comisión de Acción política.

Mientras todo eso sucedía, el final de la reunión de Gabinete aportaba avances medidos porque el macrismo no quería adelantarse en negociaciones con otras fuerzas hasta que los radicales no cerraran la votación en la Convención, sobre lo que puede venir en Cambiemos.

La encargada de hacerlo fue Carolina Stanley y sin demasiadas vueltas. “Nuestro candidato claramente es Mauricio Macri, ya lo ha dicho él y todas las personas que integran nuestro espacio”, ratificó, tal como el Gobierno quiere que haga cada uno de sus funcionarios, y después amplió: “la fórmula presidencial esta abierta hace un tiempo”. Todo indica que Macri prepara una sorpresa.

Se sabe desde hace unos días que ya es casi imposible que Gabriela Michetti acompañe de nuevo a Macri. Los radicales ayer le dieron libertad al grupo de avanzar también con el peronismo “no populista”, como definió Cornejo en su discurso. A la noche, Rogelio Frigerio reforzó la pista aclarando que puede haber ampliación con algún sector del peronismo. El menú no es muy amplió si se miran esas opciones. Miguel Pichetto ayer negó estar interesado en esas tratativas, aunque en la Casa Rosada algunos no le creen.

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