7 de diciembre 2022 - 00:00

Cristina desalentó marchas en apoyo y mantiene en alerta un bloque sindical y social

Hubo movilizaciones en Congreso y frente a Comodoro Py pero sin la masividad potencial de los gremios y organizaciones que respaldan a la vice.

Luis D’Elía
Luis D’Elía

La condena contra Cristina de Kirchner estuvo ayer acompañada de módicas movilizaciones en el Congreso, desde donde la vicepresidenta habló mediante sus redes sociales una vez conocida la sentencia, y frente a los tribunales federales de Comodoro Py. Ambas congregaron un número acotado de dirigentes y uno mayor de espontáneos que optaron por brindarle así su apoyo a la exjefa de Estado. Cerca de Cristina confirmaron que se encargó en persona de desalentar protestas de mayor volumen pero dejó a los sectores que la respaldan en un estado deliberativo para las próximas semanas.

Frente al Congreso anoche continuaban una vigilia referentes de la seccional Capital Federal de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), que habían dictaminado un paro en concordancia con la lectura de la condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua para el ejercicio de cargos públicos en la causa denominada Vialidad. También participaban dirigentes y afiliados de otros sindicatos como la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE), la Federación Gráfica (FGB), Canillitas, peones de taxis y la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (Agtsyp).

Se trata de parte del bloque de gremios que coordinan con el kirchnerismo: el Frente Sindical por el Modelo Nacional (Fresimona), que tiene como principal referente a Pablo Moyano, la Corriente Federal de Trabajadores (CFT), del bancario Sergio Palazzo, y la CTA de los Trabajadores a cargo del docente y diputado nacional Hugo Yasky. Acudieron además columnas de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), una central de organizaciones sociales que recobró cercanía con la vice luego de haberse distanciado desde el arranque del mandato de Alberto Fernández.

Los espacios más tradicionales de la CGT, si bien permanecieron al margen de las movilizaciones, acordaron con sus pares cercanos a la vicepresidenta un comunicado de condena del Consejo Directivo a la sentencia: “este vergonzoso veredicto se enmarca en una serie de inconsistencias jurídicas donde no se ofrece evidencia de hecho para probar delito alguno sino meras opiniones de los jueces y fiscales de la causa”, destaca el escrito difundido por la central. “En días donde la connivencia entre autoridades y operadores del Poder Judicial y el poder mediático fue definitivamente demostrada a partir de las revelaciones que surgieron del viaje a Lago Escondido, resulta fundamental señalar que esta decisión no es más que una mancha más en la historia de la Justicia argentina”, añade.

La otra protesta se concentró en Comodoro Py y estuvo encabezada por el dirigente social Luis D’Elía, quien en los últimos meses se había mostrado muy cercano a Alberto Fernández y crítico con Cristina y sus funcionarios. También en este acto estuvieron dirigentes de ATE Capital, con su secretario general, Daniel Catalano, a la cabeza, junto a referentes de la Asociación del Personal Legislativo (APL), el gremio de Viales y otros.

Aunque se especuló por varias semanas con una movilización única que concentrara todas las protestas, en el entorno de Cristina explicaron que fue la propia mandataria la responsable de desalentarlos. Entre otras razones, por el temor de que una condena como la que finalmente dio a conocer el tribunal que la juzgaba despertara eventuales desmanes o bien que sirviera como caldo de cultivo para posibles infiltraciones. También dijeron que los espacios que rodean a la vice tuvieron un trimestre plagado de acciones callejeras que arrancaron un día después del atentado en su contra, siguieron el 17 de octubre y continuaron el 17 de noviembre.

Dejá tu comentario

Te puede interesar