14 de julio 2008 - 00:00

Aire fresco para tenis argentino

La resurrección en Stuttgart de Juan Martín del Potro tras un mal comienzo de temporada animó el alicaído tenis argentino, que apenas suma dos torneos ganados en lo que va de temporada.

«Se me cumplió uno de mis sueños en el tenis», dijo el jugador argentino, de 19 años y 1,95 mt de altura.

Hasta llegar a ese momento, sin embargo, Del Potro sufrió mucho. Una fractura en una vértebra de la espalda lo torturó a principios de temporada, donde tuvo que retirarse lesionado en el Abierto de Australia. Los tres meses de fisioterapia, kinesiología, elongación y gimnasio se convirtieron en una durísima prueba no sólo física, sino también mental para el joven jugador, que apenas llegó al circuito profesional el año pasado.

La Argentina, que tiene como uno de sus principales anhelos este año levantar por primera vez la Copa Davis, apenas había logrado hasta ahora alzar por medio de David Nalbandian el trofeo de Buenos Aires.

A estas alturas de 2007, Guillermo Cañas, Juan Chela y Juan Mónaco se habían llevado cuatro torneos para la Argentina, cuyo equipo ganó además la Copa del Mundo por equipos de Düsseldorf, torneo preparatorio previo a Roland Garros.

A final de año, Mónaco y Nalbandian, que encadenó triunfos en los Masters Series de Madrid y París, añadieron otros tres títulos a la lista.

Actualmente, sin embargo, la Argentina sigue a la espera de que sus mejores jugadores alcancen un nivel óptimo. Cañas, Chela y Agustín Calleri, todos en torno a la treintena, parecen formar parte de una generación que se despide, como prácticamente hizo ya Gastón Gaudio, campeón de Roland Garros en 2004.

Guillermo Coria, quien perdió la «final argentina» de aquel Abierto de Francia, sigue buscando, sin éxito, un lugar en el tenis tras su descalabro físico y mental desde el número tres del mundo.

El presente albiceleste se llama Nalbandian, de 26 años y séptimo jugador mundial, pero la irregularidad de su juego, capaz de hacer semifinales en Queen's y perder en primera ronda de Wimbledon apenas unos días después, despierta dudas.

Mónaco, dos años menor y vigésimo en el ranking, espera aún lograr un título este año, después de su explosión en 2007 con victorias en Buenos Aires, Poertschach y Kitzbuhel.

Del Potro, que en un solo día aprendió «cómo se juega y cómo se gana una final», puso ayer una nueva cara al tenis argentino.

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