4 de junio 2001 - 00:00

Argentina y otro paso con contundencia

Argentina y otro paso con contundencia
Si al partido se lo mira desde la perspectiva que brinda «un resultado puesto», seguramente dará la sensación de algo bastante distante a lo que podía presuponerse a priori. En realidad, fue mucho más fácil que ése 3-0 final y bien pudo terminar en goleada histórica, pero no tanto si se pensaba en los apellidos «ilustres» como indicaba la estructura del equipo.

Como para poner una pizca de pimienta a la cosa, el técnico Maturana hizo el primer intento de arrojo: aparecían en la formación tres atacantes (Jairo Castillo, Angel y Asprilla).

¿Ponía un equipo agresivo... ? Ante el primer avance de Argentina quedaron claras las intenciones. Colombia estaba preparada para el contraataque, con mucha gente sobre su campo, pero que le permitía trabajar la pelota desde atrás, porque Serna ponía todo su oficio para recuperar y Rincón (con toda su parsimonia) alguna pelota a la derecha donde le gritaba a Jairo Castillo que debía estar. Era todo el peligro que proponía Colombia luego de su confusión.

Argentina en esos primeros minutos se movió cautelosamente, como para no dar espacios, ni mostrar fisuras que pudieran complicar las cosas. Como esperando que «llegue su turno». llegó y en la primera jugada profunda. Precisamente cuando «Kili» González encaró, dejó en el camino a Dinas y cuando todo parecía que terminaba en centro (en esa certeza estaba también Córdoba) sacó un remate seco, profundo y esquinado que se metió por el primer palo y ganó la red en el segundo.

Podría decirse que ése fue el punto de inflexión, el momento donde todo cambió. Colombia se dio cuenta de que con Angel arriba y aunque lo rodearan Bedoya, Rincón o Asprilla no podía proponer un juego de ataque sostenido y mucho menos que llevara inquietud a una defensa que siempre encontraba un hombre en el relevo o una pierna para cambiarle el destino a la pelota.

Fue el momento en que comenzó otro partido. El que ya tenía color argentino y que -vale decir-se mantuvo hasta el final, a pesar de que como se verá, al partido le sobró un tiempo. Al golazo de «Kili» González se le sumaron en pocos minutos dos más. El segundo cuando la pelota viene de rebote defensivo (donde casi es gol olímpico) y Claudio López le dio con tal potencia y precisión que Córdoba quedó a medio camino en su estirada... Si algo le faltaba a la tarde sobrevino de una gran jugada de Crespo, que luego de dejar «desparramado» a Yepes, encaró y envió la pelota entre las manos del arquero y el poste. Tres goles de altísimo nivel.

Los colombianos -por entonces-no acertaban en la salida, en los tiempos y perdían marcas. Los gritos de Serna y una conversación en alta voz con Rincón eran fiel reflejo del desconcierto.

Con la diferencia -por entonces con firme sensación a inamovible-todo el equipo fue ajustando tuercas. Verón comenzó a trabajar tanto en derecha (como al principio) como en izquierda; Simeone comenzó a ponerle rúbrica a un despliegue de excepción; Zanetti a ponerle velocidad de marcha a sus corridas ofensivas; mientras que se agigantaba el trabajo defensivo de Vivas (de gran labor), la solvencia de Ayala y la potencia que imponía Pochettino.

Sin embargo, Argentina no se conformó con ese trabajo individual. Se enlazó «Kili» González con Sorín, Claudio López con Crespo y hasta el debutante Cavallero se dio el gusto de sacarle un mano a mano a Angel. Se podría decir que la preocupación de Colombia ya era simplemente descontar, o por lo menos, que no le hagan más goles. Que bien pudieron llegar: hubo dos remates en los palos (uno de Sorín en el poste y una «pifiada» de Serna, tras remate de Claudio López que apenas tocó Córdoba y tuvo el mismo destino) y dos tiros que sacó con esfuerzo el arquero de Colombia que pudieron llegar a la red.

Argentina siempre supo qué hacer y cómo resolverlo. Es el toque distintivo que le imprimió Bielsa. Fue claro, simple, contundente, casi sin proponérselo. Por peso individual y funcionamiento colectivo. Mirando el listado de suplentes uno observa: que estaban Sensini, Almeyda, Gustavo López, Gallardo, Aimar y Delgado (entraron estos tres últimos) y que no estaban Burgos, Samuel, Ortega y Batistuta... Como para hacer otra selección o despertar la envidia de muchos. Esa es la gran diferencia.

Argentina:
Cavallero; Vivas, Ayala y Pochettino; Zanetti, Simeone, Sorín y Verón; C. López, Crespo y C. González. DT: Bielsa.

Colombia: Córdoba; Martínez, Dinas, Yepes y Bedoya; Rincón, Serna, Viveros y J. Castillo; Angel y Asprilla. DT: Maturana.

Goles:
22m C. González (A); 35m C. López (A); 37m Crespo (A)

Cambios: ST J. González por Viveros (C); Ferreira por Asprilla (C); 4m Delgado por Crespo (A); 31m Murillo por Angel (C); 36m Aimar por C. López (A); 38m Gallardo por Verón (A).

Estadio: River Plate.

Arbitro: Mario Sánchez (Chile).

Recaudación: $ 1.107.775.

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