Los alemanes vivaron en Nurburgring como campeón del Gran Premio de Fórmula 1 de Europa a su compatriota Schumacher, pero esta vez no fue a Michael, quien fue sobrepasado por el colombiano Juan Pablo Montoya, sino a Ralf, ganador en un uno-dos notable del equipo Williams.
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El menor de los hermanos Schumacher logró su quinto triunfo en la Fórmula Uno y su segundo doblete para Williams, pues el primero fue el 23 de marzo de 2002 en Malasia, también con Montoya detrás suyo.
Ralf ganó favorecido por el gran rendimiento de las gomas Michelin y el único que amenazó su victoria fue el finlandés Kimi Raikkonen, que era primero con casi 20 segundos de ventaja, hasta que en el giro 25 debió abandonar por la rotura del motor Mercedes de su McLaren.
Los Williams partieron con más combustible y retardaron entre cuatro y cinco vueltas sus dos pit-stops, una estrategia favorecida por la impecable largada de Ralf, quien superó desde la segunda fila a su hermano Michael. Ralf, después, quedó detrás de Raikkonen y tras el retiro del finlandés se adueñó de la punta hasta el final de la carrera.
En las 20 vueltas finales, Montoya lanzó un duro ataque contra Michael Schumacher, que terminó en un gran sobrepaso por línea externa, en la vuelta 43ª. A pesar de este percance, Schumacher pudo ascender un puesto, ya que terminó quinto, a expensas del retiro a tres vueltas del final de David Coulthard, cuyo McLaren se despistó tras evitar un choque con el Renault del español Fernando Alonso.
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