Boca campeón, invicto e histórico
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All Boys, que jugó con dos líneas de cuatro jugadores definidas, cuidó el cero en su arco y casi no pisó el área rival.
Sin embargo, el conjunto de Floresta tuvo una chance clarísima a los 21 minutos, pero Mauro Matos, su goleador con 7 tantos, intentó eludir a Agustín Orión y el arquero respondió de manera brillante.
Y en la réplica, 60 segundos más tarde, Pablo Mouche quedó mano a mano con Nicolás Cambiasso, pero el arquero le ahogó el grito con una estupenda atajada.
Esos dos minutos fueron los más emotivos de un partido que empezó y finalizó con Cvitanich como protagonista. Es que al delantero de Boca le anularon un gol al minuto de juego y luego se perdió otro, a 180 segundos del final de la etapa inicial.
Pero más allá del acierto o error del árbitro Gabriel Favale (se retiró del referato), el equipo local mostró serias fallas para quebrar a un rival que sólo se dedicó a defenderse y que apostó todo a un contraataque.
El segundo período comenzó con la inexplicable expulsión de Rodríguez. El uruguayo se hizo echar, a los 3 minutos, tras pegarle un golpe a Rolando Schiavi, delante de los ojos de Favale.
Pero esta no fue la única vez que Rodríguez se gana la tarjeta roja por una irresponsabilidad. De hecho, en el empate sin goles ante Boca en La Bombonera, por la tercera fecha del torneo Clausura, también se fue expulsado por pelearse con Mouche.
Pese a la ventaja númerica, el equipo local no mejoró su juego, aunque sí tuvo una situación clarísima de gol: a los 65, Cvitanich gambeteó al arquero, pero definió mal.
Y unos minutos más tarde, Eduardo Domínguez le pegó un manotazo a Cvitanich dentro del área, pero Favale no lo vio. Era roja y penal.
El punto más emotivo de la tarde-noche se produjo a los 72 cuando Sebastián Battaglia reemplazó a Pablo Mouche y, así, con 17 campeonatos, se convirtió en el jugador con más títulos en la historia del club.
El último partido del mediocampista había sido en la sexta fecha del Clausura pasado en la derrota (0-2) ante Olimpo de Bahía Blanca, en La Bombonera.
El encuentro era muy malo, pero una jugada que inició Battaglia, siguió Walter Erviti y definió Cvitanich, de cabeza, a los 78 minutos, significó el 1 a 0 y la fiesta completa.
Boca cerró una campaña brillante: con 12 triunfos y 7 empates, con 25 goles a favor y 6 en contra. Y de esa manera se convirtió en el sexto campeón invicto y con un plus: el que menos goles en contra recibió a lo largo de 19 fechas.



