21 de mayo 2007 - 00:00

Boca gana y no abandona en ninguno de los dos frentes

Dátoloacaba deconvertir elprimer golde Boca. Elequipo deMiguelAngelRussovenció conmuchotrabajo aQuilmespero eltriunfo lomantiene atres puntosde SanLorenzo.
Dátolo acaba de convertir el primer gol de Boca. El equipo de Miguel Angel Russo venció con mucho trabajo a Quilmes pero el triunfo lo mantiene a tres puntos de San Lorenzo.
Boca volvió al triunfo después de cuatro partidos y pudo hacer descansar jugadores para la revancha contra Libertad el jueves próximo. Por eso, más allá de que no jugó bien y sufrió ante el prácticamente descendido Quilmes hasta el último minuto, se fueron contentos porque se logró el objetivo y siguen luchando en los dos frentes: el torneo Clausura y la Copa Libertadores de América.

El triunfo del sábado de San Lorenzo en Rosario condicionaba a Boca, que necesitaba ganar para seguir a tres puntos y tener chances de alcanzarlo ante el primer traspié, pero Miguel Angel Russo se encontraba ante la encrucijada de tener que reemplazar jugadores que llevaban mucho trajín de partidos y estaban al límite de sus posibilidades físicas. La lesión de Riquelme fue fundamental para esta decisión y los que «descansaron» este fin de semana (además de Riquelme) fueron Ibarra, Morel Rodríguez, Banega, Neri Cardozo y Martín Palermo, que fueron reemplazados por Urribarri, Cahais, Battaglia, Ortemán y Marioni.

El planteo táctico fue el mismo. Jesús Dátolo (que suplió a Riquelme) jugó de enganche, aunque más tirado a la izquierda, y Ledesma suplió el ida y vuelta permanente de Neri Cardozo. A los 30 minutos ya ganaba 2 a 0 con goles de Dátolo (tras un remate de Bruno Marioni en el travesaño) y de Palacio (en gran jugada por izquierda, dejando desairado a González Bordón) y conducía el partido con mucha comodidad, pero cometió el error de retroceder sus líneas y dejar crecer a un Quilmes que manejó la pelota con prolijidad desde el talento de Medina y Esteban García, pero sin contundencia ofensiva. Sin embargo en la última jugada del primer tiempo, Diego Torres recibió un centro de Saavedra y definió de taco ante la marca de Silvestre.

En el segundo tiempo todo siguió igual. Un Boca replegado y jugando de contraataque y un Quilmes dominador, pero con muy poca potencia ofensiva.

Boca tuvo situaciones como para aumentar el marcador, pero las desaprovecharon Marioni y su reemplazante, Mauro Boselli, y sobre el final tuvo que sufrir porque Quilmes avanzó con mucho desorden y hubo dos remates (uno de Luna y el otro de Bustos Montoya) que hicieron lucir a Caranta.

Boca sigue luchando en los dos frentes y con posibilidades de quedarse con el campeonato y la copa o de quedarse con las manos vacías.

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