Dátolo
acaba de
convertir el
primer gol
de Boca. El
equipo de
Miguel
Angel
Russo
venció con
mucho
trabajo a
Quilmes
pero el
triunfo lo
mantiene a
tres puntos
de San
Lorenzo.
Boca volvió al triunfo después de cuatro partidos y pudo hacer descansar jugadores para la revancha contra Libertad el jueves próximo. Por eso, más allá de que no jugó bien y sufrió ante el prácticamente descendido Quilmes hasta el último minuto, se fueron contentos porque se logró el objetivo y siguen luchando en los dos frentes: el torneo Clausura y la Copa Libertadores de América.
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El triunfo del sábado de San Lorenzo en Rosario condicionaba a Boca, que necesitaba ganar para seguir a tres puntos y tener chances de alcanzarlo ante el primer traspié, pero Miguel Angel Russo se encontraba ante la encrucijada de tener que reemplazar jugadores que llevaban mucho trajín de partidos y estaban al límite de sus posibilidades físicas. La lesión de Riquelme fue fundamental para esta decisión y los que «descansaron» este fin de semana (además de Riquelme) fueron Ibarra, Morel Rodríguez, Banega, Neri Cardozo y Martín Palermo, que fueron reemplazados por Urribarri, Cahais, Battaglia, Ortemán y Marioni.
El planteo táctico fue el mismo. Jesús Dátolo (que suplió a Riquelme) jugó de enganche, aunque más tirado a la izquierda, y Ledesma suplió el ida y vuelta permanente de Neri Cardozo. A los 30 minutos ya ganaba 2 a 0 con goles de Dátolo (tras un remate de Bruno Marioni en el travesaño) y de Palacio (en gran jugada por izquierda, dejando desairado a González Bordón) y conducía el partido con mucha comodidad, pero cometió el error de retroceder sus líneas y dejar crecer a un Quilmes que manejó la pelota con prolijidad desde el talento de Medina y Esteban García, pero sin contundencia ofensiva. Sin embargo en la última jugada del primer tiempo, Diego Torres recibió un centro de Saavedra y definió de taco ante la marca de Silvestre.
En el segundo tiempo todo siguió igual. Un Boca replegado y jugando de contraataque y un Quilmes dominador, pero con muy poca potencia ofensiva.
Boca tuvo situaciones como para aumentar el marcador, pero las desaprovecharon Marioni y su reemplazante, Mauro Boselli, y sobre el final tuvo que sufrir porque Quilmes avanzó con mucho desorden y hubo dos remates (uno de Luna y el otro de Bustos Montoya) que hicieron lucir a Caranta.
Boca sigue luchando en los dos frentes y con posibilidades de quedarse con el campeonato y la copa o de quedarse con las manos vacías.
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