A Boca le costó más de lo que se podía suponer, porque este Independiente juvenil, con atrevimiento y desparpajo le peleó en cada sector del campo y le jugó de igual a igual.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No obstante, Boca ganó bien, y la principal razón de su victoria fue la experiencia de varios de sus jugadores, que le dio una mayor tranquilidad para ir a buscar el triunfo.
Tuvo mayor tiempo la pelota, intentó penetrar por derecha con el adelantamiento del debutante brasileño Baiano, o con Ormazábal por la misma línea, pero casi siempre chocó contra la defensa rival, que le cerró los caminos. Creó tres situaciones claras, y en todas Navarro Montoya logró lucirse.
Lo de Independiente fue digno. Trató de manejar con prolijidad la pelota, cubrir los espacios, pero careció de un conductor, porque Losada y Fabro fueron intermitentes. Independiente le bloqueó los huecos a su rival, pero en una proyección de Baiano, el árbitro Furchi vio foul del defensor de Independiente. Tiro libre que ejecutó el mismo brasileño, rebote, y de chilena, Rodrigo Palacio la metió junto al palo izquierdo de Navarro Montoya.
De a poco, Independiente controló la pelota, mientras Boca iba perdiendo protagonismo. Se adelantó y tibiamente llegó hasta Medrán, pero le faltó potencia. Boca, sin embargo, cada vez que avanzó tuvo mayor claridad, y en un centro de Delgado, llegó el cabezazo de Escalada para definir el partido. Después, Independiente se desordenó defensivamente, y Boca hasta pudo ampliar la ventaja.
Dejá tu comentario