Boca perdió pero le alcanzó para clasificar

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Boca Juniors logró esta noche el pasaporte a los cuartos de final de la Copa Libertadores pese a perder por 3 a 1 y ser netamente dominado por Vélez Sarsfield, en el partido de vuelta que disputaron en Liniers, por los octavos de final de la Copa Libertadores.

El 3-0 conseguido por los boquenses como locales les otorgó una clasificación desteñida por la opaca actuación de hoy, frente a un conjunto velezano que lo superó con amplitud (tuvo una docena de chances claras de gol) durante la mayor parte del juego.

El primer cuarto de hora y el último fueron propiedad absoluta de Vélez Sarsfield, que manejó la pelota con la habilitad de sus volantes y fue punzante con sus dos delanteros, Mauro Zárate y Lucas Castromán.

Boca logró hacer pie en el lapso intermedio en que logró el empate parcial con un remate de corner de Juan Román Riquelme que sorprendió al arquero Sebastián Peratta, a quien el balón se le escurrió entre las piernas.

A Boca se le complicó el partido porque, más allá de las flaquezas defensivas, nunca logró que la pelota pasara por los pies de Riquelme.

Y comparativamente a Vélez se le facilitó la tarea por el acierto táctico de su entrenador, Ricardo La Volpe, que propuso un sistema 3-5-2 en el que incluyó a tres volantes ofensivos como los chicos Damián Escudero, Darío Ocampo y Alejandro Cabral, siendo el único nivelador del medio campo Maximiliano Bustos, ya que Iván Moreno y Fabianesi se quedó en el banco.

Pero además el conjunto de Liniers contó en ese circuito de futbolistas con buen pie a un Mauro Zárate goleador, que facturó dos veces en el primer tiempo.

Claro que de tanto ir Vélez se desprotegía en el fondo, lo que permitió que su jugador posicionalmente más inteligente, Martín Palermo, dispusiera de dos ocasiones como para empatar en ese interregno que le dejó Vélez entre los 20 y 30 minutos iniciales.
Porque antes y después los velezanos dispusieron de muchas más oportunidades que los dos goles de Zárate, ya que Ocampo, Mario Méndez y Castromán (¿cuánto habrá lamentado el gol que se perdió sobre la hora en la Bombonera) dispusieron de excelentes ocasiones para aumentar, siempre bien conjuradas por el arquero Mauricio Caranta.

Y para colmo de males de Boca, cuando Riquelme logró empatar, inmediatamente vio la tarjeta roja Pablo Ledesma por una violenta infracción sobre Marcelo Bustamante.

De esta manera el cordobés volvió a ser expulsado en un cotejo clave, como ocurriera en el desempate del Apertura pasado ante Estudiantes cuando se cruzó con su ex compañero Pablo Alvarez.

Esto desequilibró a los boquenses en la mitad de la cancha, porque Cardozo y Riquelme transitaban el sector izquierdo pero nadie lo hacía por el derecho.

Por eso el técnico Miguel Angel Russo recurrió sobre las postrimerías del primer tiempo a Nicolás Bertolo para instalarlo por el sector que dejó Ledesma, desplazando a Cardozo al banco de suplentes.

Con este cuadro de situación arrancó el segundo período, que en principio contó con las mismas características, ya que siguió dominando el local ante un Boca desconcertado que se seguía sosteniendo en Caranta.

La Volpe siguió poniendo toda la carne en el asador sacando al pibe Cabral e incluyendo en su lugar al centrodelantero Gustavo Balvorín, mientras Escudero y Mauricio Pellegrino disponían de otras dos magníficas ocasiones para ampliar el tanteador.

Pero poco a poco Vélez se fue desinflando, las llegadas ya no fueron tan abundantes y Boca tuvo algún respiro de la mano de Riquelme, que se conectó y estuvo a punto de convertir con sendos remates que rebotaron en el travesaño del arco de un azorado Peratta.

Y este desarrollo terminó siendo el más conveniente para las pretensiones del conjunto visitante, que fue redondeando un negocio que lo depositó en los cuartos de final de la Libertadores, dejando en el camino a un Vélez que se retiró con dignidad.

Claro que a pesar de ello las zozobras no cejaron para los 'xeneizes', que recibieron un nuevo tanto a los 34 minutos por intermedio de Ocampo, tras otra falla de Clemente Rodríguez, una puerta abierta para las ilusiones de los dueños de casa durante toda la noche.

Pero al final fue Boca el que celebró pese a la derrota, en tanto La Volpe sumó su primer triunfo sobre su ex club, aunque no le alcanzó para seguir en carrera.

Ahora Boca esperará por Libertad, de Paraguay o Paraná, de Brasil (los guaraníes ganaron 2-1 como visitantes en la ida) en cuartos de final, como único representante argentino en la Copa.

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