Boca volvió a sonreír ante Newell's
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Newell's opuso, en líneas generales, orden en el traslado y trajín en la mitad de la cancha. Pero los conducidos por Gerardo Martino volvieron a pecar de esa falta de contundencia y profundidad que los aquejó durante el pasado Apertura, en donde ganaron solamente uno de los 19 cotejos disputados.
El primer tiempo parecía irse en cero, pero el árbitro Carlos Maglio, a instancias del línea Andrés Barbieri, se equivocó y permitió que el local festejara la primera conquista.
El juez asistente marcó un lateral para el equipo local, cuando era claramente para el visitante. Pablo Mouche lo hizo rápido y mandó un centro que fue despejado con apuro. La pelota le quedó a Clemente Rodríguez, que metió un tiro-centro que le cayó a Cvitanich, quien, en posición legal, sometió a Sebastián Peratta, con un disparo bajo.
En la segunda mitad, el equipo rosarino intentó adelantarse en el terreno y jugar más arriba. Pero más allá del empeño por tratar de hacer prolijo su juego, al conjunto del Parque de la Independencia se le nubló la vista cada vez que pisaba los últimos metros del área contraria.
Así y todo dispuso de una situación que bien pudo haber desembocado en la paridad, cuando a los 66 minutos, el árbitro Maglio ignoró una infracción en el área de Matías Caruzzo sobre Leonel Vangioni.
Inmediatamente después, el error del juez se dio en el área de enfrente, cuando Cristian Pellerano tomó a Cvitanich y tampoco hubo sanción.
Newell's buscó mejorar con los ingresos de Ricardo Noir y Víctor Aquino, pero se expuso a las réplicas localess. Y en una de ellas, a los 80, Riquelme cambió tiro libre por gol e hizo delirar a la multitud.
Hubo una infracción de Víctor López sobre Mouche (que bien pudo haber merecido la tarjeta roja) y el capitán ejecutó un remate, con comba, que sorprendió a un estático Peratta y se tradujo en el segundo tanto.
De allí hasta el final, Boca esperó que los minutos transcurriesen ante la impotencia de un Newell's que ya había echado el resto.



