Andrés Romero, reciente ganador del abierto de Hamburgo, figura en la 21ª posición, tras cumplirse la primera ronda del torneo de golf PGA que se lleva a cabo en Akron, Ohio, en los Estados Unidos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El tucumano Romero concretó una vuelta inaugural de 71 golpes (uno por encima del par de la cancha), con lo que quedó a cuatro golpes de los punteros, el local Hunter Mahan y el inglés Paul Casey, los dos con 67.
En tanto, el otro argentino que interviene en la competencia, el cordobés Angel Cabrera, se halla más retrasado.
El brillante ganador del US Open en junio pasado firmó una tarjeta de 73 golpes (tres sobre el par de la cancha), con lo que comparte la 48ª posición.
Los escoltas de los punteros Mahan y Casey son los estadounidenses Mark Calcavecchia, Tiger Woods (el mejor jugador del mundo, vencedor en 12 Grand Slams) y Boo Weekley, el australiano Stuart Appleby y el británico Lee Westwood.
No desentonar, era la consigna de Andrés Romero, porque no era un día cualquiera para él. A los 26 años cumplió uno de sus sueños jugar en la primera vuelta junto a Tiger Woods. Y finalmente no desentonó, porque jugó con la naturalidad de siempre. Parecía que al comienzo las cosas se le podían complicar, luego de anotar bogey en el par tres del 12. Pero se recuperó rápidamente, bajando el par 3 del 15. Después trató de mantenerse. Anotó sucesivamente pares, hasta que lo frenó un bogey en el par cuatro del 4. De ahí hasta el cierre aguantó y no quedó lejos de la punta, a pesar que son muchos los golfistas que están en una situación similar.
El estadounidense Steve-Flesch arrancó en punta en el torneo de Golf de Reno (Nevada), de par 72 y con premios por 3,5 millones de dólares, seguido del argentino José Cóceres.
Flesch terminó la jornada con 63 golpes, nueve bajo el par, mientras que Cóceres se ubicó segundo a un impacto del líder (64).
Dejá tu comentario