16 de septiembre 2003 - 00:00

Chaco: retuvo la UCR, aunque PJ ganó terreno

Chaco: retuvo la UCR, aunque PJ ganó terreno
C haco - Con el triunfo de Roy Nikisch --consagrado el domingo sin necesidad de ballottage por doce puntos como nuevo gobernador de Chaco-el radicalismo local confirmó su hegemonía en la provincia, peso político que se sostuvo a pesar del apoyo de Néstor Kirchner a la candidatura de Jorge Capitanich.

Así y todo el PJ pudo acortar distancias logrando un panorama más parejo en la Legislatura provincial: de las 16 bancas puestas en juego los dos partidos mayoritarios obtuvieron 8 diputados por igual, con lo que desde el próximo 10 de diciembre la Alianza tendrá 18 bancas y el PJ llegará a 14 con bastante más equilibrio que los 21 a 11 de los últimos dos años. Ahora la UCR tendrá mayoría propia pero estará lejos de los dos tercios.

También el peronismo arrebató una veintena de municipios al radicalismo
, un lote que integran por caso Villa Angela, General San Martín, Machagai y Quitilipi. La misma localidad de Tres Isletas, el bastión electoral de Nikisch, pasó a manos del PJ después de varios años. Pero Rozas aclaró que el candidato aliancista «perdió por muy pocos votos» en Tres Isletas y que, en cambio, Capitanich «perdió por paliza» en su natal Sáenz Peña. «Llegué ganando en 1995 y me retiro triunfante, invicto y derrotándolo tres veces a Capitanich», castigó.

• Resultado

Nikisch, a su turno, dijo que los resultados de los comicios en los municipios «forma parte de los premios y castigos de cada localidad».

En cuanto a los tres diputados nacionales, la disputa fue encarnizada. Finalmente los votos favorecieron a la Alianza, que se asignó dos de las tres bancas en juego a Víctor Zimmermann y Olinda Montenegro (ganó una, a costa del ARI). La restante fue para el kirchnerista José Mongeló, que mantuvo así la representación justicialista.

La victoria de Nikisch -de su mano el partido retuvo el poder que ostenta desde 1995-potenció las pretensiones del gobernador Angel Rozas, quien aspira a ser reelecto en diciembre al frente de la convención nacional de la UCR y sueña con una eventual candidatura presidencial para 2007.

Precisamente ayer Rozas aseguró que una de sus metas «a futuro» es volver a convertir al radicalismo en «un partido con vocación de poder» y «con aspiraciones (presidenciales) para 2007». «Es una fuerza nacional muy importante, que hoy está disgregada», dijo, y en ese sentido adelantó que su tarea central a partir del 10 de diciembre será colaborar en la elaboración de un «proyecto de contenido nacional» y «enhebrar las voluntades territoriales». La UCR apila hasta ahora triunfos en las elecciones de Tierra del Fuego, Catamarca y Río Negro, y victorias resonantes como la del domingo en Río Gallegos y la de la capital santiagueña.

Dejá tu comentario

Te puede interesar