12 de julio 2009 - 22:13

Con el último aliento, Gimnasia consiguió el milagro y se quedó en Primera División

Desahogo. Festeja Gimnasia el final del partido.
Desahogo. Festeja Gimnasia el final del partido.
Cuando parecía que el descenso estaba sentenciado, Gimnasia consiguió el milagro, goleó 3-0 a Atlético Rafaela en los últimos minutos, en el bosque platense, y logró mantener su lugar en Primera División.

Los goles fueron convertidos en el complemento por el uruguayo Diego Alonso, a los 27 minutos, y Franco Niell, a los 44 y 46. Además, el "Lobo" sufrió las expulsiones de Esteban González y Roberto Sosa, a los 12 y 40 del complemento, respectivamente, mientras que en Rafaela vio la tarjeta roja Esteban Gil, en la misma jugada que Teté. Gimnasia estuvo muy cerca de perder la categoría que mantiene desde 1984, cuando había retornado a Primera y donde se mantiene desde ese momento.

En tanto, los santafesinos se quedaron muy cerca de volver a subir a la máxima categoría, luego de haber descendido en la temporada 2003-04. El equipo dirigido por Leonardo Madelón no le encontraba la vuelta al partido y no generaba gran peligro, hasta que un error de cálculo del arquero visitante -en el segundo tiempo- le dejó el gol servido a Alonso, situación que dio un giro en la historia del partido.

El derechazo del uruguayo le dio al local un golpe anímico vital, a contracara de lo sucedido con los rafaelinos, a quienes la pelota les empezó a "quemar", siendo superados ampliamente desde lo psicológico. Los platenses se olvidaron de las expulsiones de González y el "Pampa" Sosa, atropellaron a la visita y terminaron cerrando un resultado que en el entretiempo no hubiese arriesgado el más fanático de sus simpatizantes.

Rafaela cerró los caminos del local durante la primera parte e incluso contó con más chances para abrir el marcador que Gimnasia. A los 3 minutos falló Gastón Sessa, le sirvió el balón a Serrano y terminó salvando Alvaro Ormeño en la línea de gol. El arquero se recompuso y salvó dos veces su valla ante un remate de largo distancia del propio Serrano, a los 16, y un cabezazo a quemarropa de Martín Zbrun, a los 18.
Lo mejor de Gimnasia estaba en la movilidad de Juan Cuevas y Ormeño, las grandes figuras del encuentro, aunque sus esfuerzos se diluían ante la falta de precisión de Alonso y la buena marca de la defensa visitante.

Así se fue el primer tiempo en el que Atlético Rafaela había superado a Gimnasia y parecía tener todo controlado.

El complemento siguió de la misma manera, con Rafaela muy tranquilo y los locales cada vez más nerviosos ante lo que parecía un resultado imposible de revertir. Ante la impotencia, los jugadores del "Lobo" empezaron a probar con remates de larga distancia hasta que llegó el gol de Alonso y comenzó a gestarse el milagro. Se jugaban 27 minutos cuando Sosa desbordó por la izquierda, Darío Capogrosso no pudo retener y sirvió el gol al uruguayo Alonso.

Los santafesinos agotaron sus últimos cartuchos en tres claros contragolpes desperdiciados por Visconti, en dos oportunidades, y Fraire. Eso fue lo último que necesitaba Gimnasia para convencerse que ya había ganado el partido anímico, renovó sus fuerzas y atropelló a la visita por todos los sectores.

Los dos tantos del "chiquito" Niell, el gran héroe de la noche, el semestre y hasta el año de Gimnasia, fueron calcados: centros desde la izquierda -uno de Ormeño y otro de Cuevas- y sendos cabezazos en el segundo palo.

Los seis minutos de descuento no cambiaron nada, los hinchas que llegaron de Rafaela no salían de su asombro y los locales soltaron su euforia y sus lágrimas ante el milagro consumado.

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