7 de marzo 2002 - 00:00

Confirman ausencia de Riquelme en el superclásico

 
El talentoso Juan Román Riquelme quedó fuera del superclásico Boca-River del próximo domingo, de acuerdo con el diagnóstico que maneja con discreción el cuerpo médico del plantel de la ribera.

Como producto de un fuerte golpe que sufrió durante el partido de Copa Libertadores frente a Montevideo Wanderers, Riquelme sufrió un esguince en la cara interna de la rodilla derecha.

Y a pesar de que el jefe del departamento médico de Boca Gustavo Liotta afirmó que "no se puede decir que el jugador esté descartado", luego se admitió fuera de micrófonos que Riquelme no estará frente a River.

La recuperación de esta lesión lleva un mes, con trabajos de kinesiología y fortalecimiento muscular.

Anoche, el entrenador de Boca, Oscar Tabárez, anticipó que era "muy difícil" que Riquelme pueda jugar el superclásico con River Plate el domingo.

"Es muy difícil que Riquelme pueda jugar, el golpe en la rodilla izquierda ha sido importante y necesita de un tiempo más prolongado que cuatro días para recuparse. La gente debe estar preparada para no ver al jugador ante River", advirtió Tabárez en una conferencia de prensa.

El volante "xeneize", quien había ingresado al inicio del segundo tiempo del choque por la Copa continental, permaneció en el campo de juego sólo doce minutos, tras el duro golpe que le propinó Andrés Aparicio, en una jugada sin importancia en el medio campo de La Bombonera.

Según la primeras evaluciones, Riquelme sufría una distensión en el ligamento lateral de su rodilla izquierda, producto del desplazamiento que efectuó esa parte de su cuerpo ante el golpe desde atrás del volante uruguayo.

"Es muy penoso, pero no podemos lamentarnos demasiado tiempo, debemos comenzar a pensar de que forma reemplazaremos a nuestro mejor jugador. Tenemos que pensar todas las opciones", manifestó el DT de Boca.

Tabárez también recordó que Riquelme jugó este partido por voluntad propia, ya que se lo solicitó expresamente. Pero después, el técnico uruguayo lamentó "la mala suerte" que tuvo el mejor jugador de Boca.

Una vez que sufrió el golpe, se produjeron varias desinteligencias entre Riquelme y el cuerpo técnico, ya que el jugador, después de que pidió el reemplazo, no quiso acercarse al banco para que lo revisaran y se marchó al vestuario.

Más tarde, ya en ese sector, fue revisado por el médico de las divisiones inferiores Pablo Ortega Gallo y finalmente lo vio el médico del plantel, José Veiga, quien debía permanecer en el banco mientras se disputaba el encuentro por una cuestión reglamentaria.

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