Son las primeras horas de Guillermo Coria como capitán del equipo argentino de Copa Davis. Está activo, intenso, aconseja y corrige sobre el polvo de ladrillo del BALTC, que se seca con el sol y vuela con el intenso viento. Hay un clima diferente, con mucha participación de los entrenadores de cada jugador y un nuevo miembro ilustre: Leonardo Mayer.
Copa Davis: las primeras horas de Coria como capitán, los entrenadores y un miembro ilustre que se suma
El "Mago" transita sus primeras horas al frente del elenco nacional. "No veía la hora que llegue este momento", afirmó. Leonardo Mayer, campeón en 2016, se sumó al grupo de capitanes.
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Báez, Coria y Gutiérrez, durante el entrenamiento argentino de cara a la serie de Copa Davis frente a República Checa.
Argentina enfrentará desde el viernes a República Checa por un lugar en las Finales de la Copa Davis, que se dividirá en dos etapas: la Fase de Grupos (16 equipos) que se disputará en septiembre en cuatro ciudades diferentes, y los ocho mejores avanzarán a la Fase Final de noviembre, en una sede única. Hacia ambas etapas mira el elenco nacional.
Coria asumió en octubre pasado, y es en estos días que logra tomar formalmente el mando del equipo. “Estoy feliz, disfrutándolo muchísimo. No llegaba más el momento, quería meterme en el hotel con los jugadores y el cuerpo técnico”, cuenta en diálogo con Ámbito.
Diego Schwartzman, Sebastián Báez, Federico Coria, Horacio Zeballos y Máximo González conforman el plantel albiceleste. Al “Mago” lo acompañan Martín García y, sorpresivamente, Mayer, uno de los héroes de Zagreb en 2016.
“Somos tres capitanes, los tres a la par. Coincidimos en todo, en cada cosa que uno opina coincidimos”, apunta el mayor de los Coria. Este martes el “Yacaré” formó parte del entrenamiento del doble, junto a Zeballos, González y el sparring Mariano Navone.
“A Leo lo conozco desde que teníamos 15 años, tenemos una gran relación”, afirma Zeballos, que durante un tramo de la práctica formó pareja con el correntino. “No solamente aportó cosas tenísticas sino también sentimentales. El día de mañana, cuando estemos jugando y estemos nerviosos, podamos mirar para afuera y ver gente conocida que te apoya, es fundamental. Él tiene muchísimo para aportar teniendo en cuenta que jugó tantas series de Copa Davis”, agrega.
Para el número 5 del mundo en la especialidad, la serie ante los checos llega en un momento de mucha acumulación de partido, pero eso no lo frena: “Estaba cansado, pero desde la cabeza, anímicamente te tira para arriba jugar la Davis. Hoy entrené más de dos horas, algo que no estoy habituado en el circuito. Estoy con mucha alegría”.
Una vez finalizado la práctica del doble en el Court Central Guillermo Vilas, Coria salió rápido hacia una de las canchas contiguas donde ensayó Báez, el debutante del equipo. “Está preparado, lo veo bien. Es muy profesional. Es una persona muy centrada y está bien rodeado. Lo viene demostrando con resultados, con carácter, con presencia y ya se ganó el respeto en el circuito”, analizó el capitán sobre el reciente finalista de Santiago de Chile.
Durante la práctica del bonaerense, Coria estuvo muy activo marcándole detalles, siempre con la venia de Sebastián Gutiérrez, su coach. Báez, atento y sin reproches, escuchó cada uno de los consejos de ambos tutores.
La presencia de los coaches particulares de cada tenista era una práctica que hacía un tiempo ya no se observaba en el equipo argentino. “Creo que uno se tiene que adaptar a los jugadores que uno convoca y hay que darle espacio al entrenador, porque están 24hs con ellos, los conocen más que nadie”, opina el exnúmero 3 del mundo.
“Yo doy espacios, me gusta compartir, y cuando veo algo, trato de hablarlo con el entrenador y vemos cómo hablamos con el jugador para que sea positivo”, asevera en el palco de prensa del estadio central. Este año, a diferencia de lo que ocurrió en 2021, ITF permite las entrevistas presenciales, pero obliga a respetar la burbuja de los jugadores y cuerpos técnicos y exige los protocolos ya conocidos por todos: distancia y barbijo.
Se percibe otro clima grupal en el equipo argentino de Copa Davis. Hay risas, hay tensión y también reparto en el juego, cada uno desde el lugar que le toca. Poco antes que el sol caiga en Palermo, el elenco albiceleste abandona las canchas. Fin de otro día, uno menos para la serie contra República Checa.
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