Dimitrov se recibió de Maestro
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Dimitrov entró en la historia con su título en el Masters de Londres.
"Ha sido una de las semanas más bonitas de mi vida. David es un tremendo jugador, es uno de los tenistas que más ha mejorado en las últimas semanas y meses. Tuve que hacer une esfuerzo increíble. Ha sido un honor jugar la final, no tengo palabras", reaccionó emocionado el búlgaro tras recibir la Copa de Maestros.
Conocido como Baby Fed en sus inicios por sus similitudes en el juego con Federer, Dimitrov, de 26 años, fue semifinalista en el Abierto de Australia este año y logró en Cincinnati su primer título de categoría Masters 1000.
Goffin y Dimitrov ya se habían encontrado esta semana en Londres, en la fase de grupos, y el búlgaro ganó 6-0 y 6-2, sin dar opciones al belga, resucitado en semifinales ante Federer.
Este domingo la historia fue muy diferente. El partido fue tomando vuelo, desde un inicio en el que ambos jugadores intercambiaron roturas hasta un final de excelente categoría.
En la primera manga Dimitrov no controlaba su golpe de derecha y Goffin aprovechó para situarse 3-1. Poco a poco el búlgaro se hizo con el escenario, varió su juego e igualó 4-4, antes de cerrar el set por 7-5, en la quinta bola.
• Cierre espectacular.
El segundo set comenzó con dos jugadores agresivos, con un Goffin tomando muchos riesgos, la misma estrategia que el sábado le hizo ganar a Federer por primera vez en su carrera.
El partido había tomado otro ritmo y el belga aprovechó dos dobles faltas de Dimitrov para lograr la rotura y tomar la iniciativa.
Con un último juego en blanco, Goffin selló el set, gracias a 9 golpes ganadores, 7 aces y 6 faltas directas, con una estrategia muy clara de agresión permanente.
En la tercera manga el esquema del partido se aclaraba todavía más. Goffin dictaba los intercambios, lograba los ganadores pero también cometía errores, frente a un Dimitrov más defensivo, que utilizó de maravilla su slice de revés. En el primer juego salvó cuatro bolas de break para ganar su servicio.
Paciente y aplicado, con los nervios controlados, dejó que Goffin se estrellara. Ocurrió en el sexto juego. Dimitrov aprovechó varios errores directos y se escapó 4-2, para luego confirmar 5-2 con su servicio.
En una final espectacular, Goffin mostró todo su talento y nervios de acero para salvar cuatro bolas de partido.
Finalmente un error en una acción sencilla, una volea en la red, otorgó el triunfo a Dimitrov, en dos horas y media de juego.




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