El empate con Gales sirvió sólo para sacar conclusiones
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Habrá que seguirlo viendo, se podría decir como síntesis, porque en el gol de Gales (luego de una pelota de córner que cabeceó Bellamy), el arquero salió a cortar y se encontró con un frontón donde estaban los hombres fuertes de Gales (Page y Hartson), que lo mandaron al piso, sin retaceos. Luego salió con prestancia en dos oportunidades y «jugó» peligrosamente sobre el final con una pelota que se perdía en el campo. Mientras que en el resto de las jugadas se podría decir que fue correcto.
Sin embargo, la clave estaba en lo que podía ocurrir desde la zona media hacia arriba, y las miradas apuntaban a Riquelme, de manera especial. Hablar de su talento y de lo que puede sería redundante. Mucha expectativa y poca respuesta. No aportó todo lo que sabe y puede, porque, esta vez, no pudo imponer (sea por nervios o por imposibilidad de fabricar espacios para concretarlo) esa capacidad de «ser uno de los pocos jugadores imprevisibles» que tiene el fútbol argentino. Con Verón muestran sus diferencias con los demás, tanto que no se les puede adivinar dónde irá cada pelota. Esta vez no lo fue, y esa situación terminó por agravar el juego global del equipo, porque no hubo sorpresa y el juego se hizo demasiado lento.
En verdad, cuando se entremezclaron Sorín y Verón en ataque, el juego tuvo alguna consistencia. Lo demás había sido un buen despliegue de Caniggia (mostrando su vigencia) y los pocos minutos que jugó Saviola, donde demostró su velocidad y un poco de su juego. Porque «Kily» González pareció peleado con la pelota y se reiteró en los centros. En tanto, Cruz se mostró una vez más inconsistente y sin potencia ofensiva, a pesar de que convirtió el gol del empate (pase de Verón tras doble pared con «Kily» González), por lo que quedó más cerca de la despedida que de la convocatoria.
Lo de Gales se sabía: velocidad, pelotazos frontales, mucho físico y juego aéreos para encontrar alguna cabeza desequilibrante. Poco fútbol y tremendos problemas cuando los rivales le ponen la pelota contra el piso y comienzan a rotar. Tal vez, el que se ganó el premio al disparate fue el árbitro irlandés Paul MacKeon: le sacó una tarjeta amarilla a Page por un trompis dentro del área y en pleno juego... Obviamente, fue foul y, si era dentro del área, era penal, señor juez. Tenerlo en cuenta.
Ahora viene Camerún (aún no confirmado) y, después, Alemania. Parece que con este partido se terminaron las pruebas. De ahora en más, habrá que comenzar a buscar el equipo definitivo. ¿O no es así, Bielsa?
Gales: Jones; Delaney, Page, Melville, Speed; Davies, Savage, Pembridge, Giggs; Hartson y Bellamy. DT: Mark Hughes.
Argentina: Saja; Vivas, Chamot, Placente; Claudio Husaín, Verón, Sorín, Riquelme; Caniggia, Cruz y C. González. DT: Marcelo Bielsa.
Goles: PT 34 m Bellamy (G); ST 17 m Cruz (A).
Cambios: ST Crossley por Jones (G); 16 m John Robinson por Giggs (G); 29 m. Aimar por Riquelme (A) y Saviola por Cruz (A); 44 m Galletti por Caniggia (A) y Carl Robinson por Pembridge (G).
Arbitro: Paul Mc Keon (Irlanda).
Estadio: Cardiff Milleniun.
Público: 62.500 espectadores.




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