El gran hermano está inspirado, en Nürburgring manejó todo. Abofeteó otra vez al tibio Coulthard en los puntos (68 a 44), decidió el pit-stop personalmente, ubicó a su hermano de rodillas. Largando lo «arrimó» contra la pared. Le «puso» el auto cuando Ralf soñó engañarlo entrando primero al repostaje. Manejó hasta a los comisarios, que no consideraron antirreglamentario su pisar la cebra de ingreso a boxes, pero vieron peligrosa la salida del Williams. Soberbio Michael Schumacher en todo el sentido de la palabra. Anduvo al filo de todo. Ganó en su estilo, avasallando...
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El perfecto control de tracción de Williams no alcanzó para que Ralf superara a Michael en la movida. La Ferrari hizo 4 segundos de luz pero las Michelin -en temperatura-limaron diferencias, pues en veinte vueltas estaba en los espejos, a 4/10. Montoya venía tercero haciendo récords, demostración de poderío en los autos de Don Franck. Todos esperando quién ganaba la primera de dos batallas en boxes. Los mecánicos de Williams amagaron para engañar. En la vuelta 28 Ralf se zambulló por la calle interna. Michael, adelante, superada la cebra en 30%, usó los espejos y mandó a derecha repentinamente entrando abruptamente a trayectoria de boxes llegando al cajón de repostaje antes que su hermano. Ambos gastaron 9,7 segundos en el menester, pero la Ferrari salió como entró, antes. Ralf, apremiado, vio llegar a Coulthard; volanteó a izquierda (pisando la línea de salida) para no perder la succión con su hermano, no lo consiguió y de «yapa» fue justamente penalizado con 10 segundos.
«Yo fui castigado al salir, él no tuvo pena pese a entrar en mi nariz.» Amargado total Ralf...
Volvió Montoya
Montoya llegó a Nürburgring ametrallado por sus abandonos y polémicas. Le pidieron conducta y lo demostró llegando segundo (como en España). Largó sereno, esperando un toque entre los Schumacher, circuló con ritmo en un trazado difícil. Corrió para el equipo dejando abierta una pregunta general. ¿Williams es hoy más que McLaren? El domingo llega Magny Cours, se comprobará. De ser así, un aliado más para Michael Schumacher. Los puntos gordos que puedan embolsar Ralf o Juan Pablo serán «piedras» en las ambiciones de Coulthard.
McLaren -igual que en Canadá- apuntó el viernes, defraudó el sábado planificando con un pit-stop. «Tuvimos problemas de suspensiones», declaró Coulthard. El de ayer, un circuito ideal para un chasis aparentemente superado por la evolución de los actuales paquetes aerodinámicos de Ferrari y Williams.
La crisis McLaren se pinta, por ejemplo, en declaraciones de Hakkinen expresando: «Yo corro para mí, no me importa los juegos de equipos que realizan otros, no los comparto». Mika, sexto mediocre, nunca estuvo en la conversación para trabajar como, por caso, hizo Barrichello el año pasado para Schumacher. Rubinho (quinto) fue el más veloz en tanques llenos, pero traccionó mal el sistema largando. Cuando remontaba un semitrompo lo «convenció». Ningún fin de semana es redondo en su calendario personal.
Rapidito hacia Francia donde en siete días va la décima. Todos polemizando maniobras. Para muchos más peligrosa la de Michael entrando.
Ferrari no tenía claro el desarrollo. Armó «una» y «dos» en detenciones. El resto a cargo de Schummy y la opinión de comisarios...
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