3 de julio 2012 - 23:37

En un clima hostil, Boca reconoció el campo y espera por la final

Riquelme encabeza la delegación.
Riquelme encabeza la delegación.
El plantel de Boca arribó a la ciudad de San Pablo, Brasil, a las 13.05 y se retiró por una puerta lateral para dirigirse directamente al hotel que lo albergará hasta el duelo de esta noche ante Corinthians.

El motivo por el que los jugadores de Boca tuvieron que retirarse por una puerta no convencional del Aeropuerto fue para evitar el tumulto de gente que conformaba el casi centenar de hinchas del club 'xeneize' que los aguardaba y que además cruzaron insultos con simpatizantes del Corinthians.

Un grupo que llevaba una bandera que decía "La 12 SP. Fillal la 12 de Boca en San Pablo" comenzó a cantar y algunos simpatizantes de Corinthians le contestaron.

Primero, los cantitos eran festivos, aunque después contenían tono agresivo, por lo que la policía de seguridad del Aeropuerto dispuso un doble cordón para separar a los hinchas.

Eso hizo que el plantel de Boca saliera por otra puerta hacia el micro que lo trasladó al hotel Hilton San Pablo Morumbí, custodiado por 10 motos de policía.

Por la tarde, el plantel reconoció el campo de juego del estadio Pacaembú y los hinchas brasileños arrojaron desde el exterior cinco bombas de estruendo.

La cancha estaba vacía en la lluviosa noche paulista y cuando los dirigidos por Julio César Falcioni aparecieron en el campo de juego cinco bombas fueron tiradas desde afuera por los hinchas locales, aunque ninguna estalló cerca de la delegación.

"Cuando vinimos con Fluminense nos tiraron bombas en el hotel, ésto que te las tiren en una cancha no lo ví en mi vida, pero bueno, tal vez nos de suerte", manifestó el técnico argentino.

Además, Falcioni ratificó que el defensor Facundo Roncaglia, quien viajó con la delegación y seguirá su carrera en Fiorentina de Italia, no jugará el partido de mañana.

"Roncaglia no jugará, es algo que no esperábamos. Seguimos de cerca la negociación, es un jugador importante. Mañana diré quien juega, no sé todavía", reconoció el técnico.

"Estamos tranquilos esperando un partido difícil. A lo mejor ellos saldrán un poquito más, pero no creo que mucho. El peso de la gente lo veremos mañana. Nosotros también tenemos confianza. Hicimos un ciclo en el que llegamos a casi todas las metas, más allá de los resultados", agregó.

"Jugaré en el lugar que me diga el técnico. Todos sabemos la importancia de esta final. Conocemos el poderío y la hinchada que tiene Corinthians, pero Boca también tiene su gente", expresó el defensor Clemente Rodríguez sobre la chance de pasar al carril derecho, ante la ausencia de Roncaglia.

Por otro lado, los dirigentes de Boca estarán en un palco improvisado para este partido arriba de los 2.450 hinchas argentinos que habrá en la cancha, mientras que se colocó una lona especial para proteger de agresiones a los hinchas visitantes.

Boca y Corinthians, que empataron 1 a 1 en la Bombonera, se medirán desde las 21.50 en el estadio Pacaembú de San Pablo, en la décima final de los argentinos en la Libertadores y la primera de ese club brasileño.

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