6 de julio 2006 - 00:00

Entrada a 1.500 euros

Una entrada para la final de la Copa del Mundo, el domingo en Berlín, cuesta en este momento 1.500 euros en el mercado negro, según afirmaba ayer un revendedor en el centro de Munich, donde comerciaba con billetes para la semifinal Francia-Portugal.

El joven revendedor, que dio el falso nombre de Tony, se pasea por la Marienplatz exhibiendo un pequeño cartel: «kaufe karten, tickets wanted» (busco entradas). «Compro y revendo. He hecho esto toda mi vida», afirma Tony, de unos 30 años.

En esta plaza central de Munich, llena de gente, pocas horas antes del inicio de Francia-Portugal, dos alemanes le proponen dos entradas por 1.000 euros. «Demasiado caro. No, gracias», juzga Tony.

Después, un aficionado galo le pregunta si tiene dos entradas para Francia-Portugal. «Sí, 600 euros las dos», responde Tony. «Demasiado caro», replica el interesado. «Venga, lo dejo en 550», dice Tony. «Espera, tengo que consultarlo por teléfono», responde el comprador.

Finalmente, se ponen de acuerdo por 500 euros.

Para la transacción, «tenemos que irnos a otro sitio, hay demasiados policías», teme el comprador viendo varias patrullas. «Pero no, siéntate ahí, en la terraza, y prepara el dinero», responde Tony.

El comprador se va muy contento, pero Tony no lo está tanto. Sobre estas dos entradas, que costaban inicialmente 150 euros, debe haber sacado un beneficio de sólo 20 euros.

En los alrededores del Allianz Arena, donde debe tener lugar el partido Francia-Portugal, las entradas fueron revendidas a más del doble de su valor inicial. Otro hombre confirma la primera evaluación de Tony para la final en Berlín: «será mínimo 1.500 euros cada entrada».

Para él, es un «super Mundial: he hecho jornadas de 12.000 euros de beneficio. Los mejores clientes son los mexicanos, son los que pagan más y eso que vienen de lejos», afirma Tony. «Tras los mexicanos, vienen los ingleses y los argentinos», dice. Sin embargo, la venta de entradas en el mercado negro también tiene sus riesgos. «En Berlín, la Policía me quitó más de 6.000 euros. Es el riesgo. O bien hago esto o no como», señala.

En Colonia, Tony también tuvo problemas con la Policía, aunque «sólo me quitaron 600 euros. Logré esconder 3.000 en mi calzoncillo». Aquí, en Munich, «son menos rígidos por ahora, por lo que estoy contento».

Bajo el sol, continúa vendiendo sus entradas y promete estar delante del Estadio Olímpico de Berlín para la final.

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