El árbitro eslovaco Lubos Michel, quien fue designado para controlar el partido de mañana por cuartos de final del Mundial 2006 entre Argentina y Alemania, hace exactamente un año afrontó la misma responsabilidad en un partido entre ambos seleccionados por la Copa de las Confederaciones, también en suelo germano.
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Además de ese partido que se jugó el 21 de junio de 2005 y finalizó con un empate 2 a 2, Michel controló ocho días después la final de esa Copa de las Confederaciones en la que Brasil venció a Argentina por 4 a 1.
Ya estuvo presente en el Mundial de Corea-Japón 2002 y en el actual tuvo a su cargo el definitorio partido por el primer lugar del Grupo D que Portugal le ganó a México por 2 a 1.
También lo hizo en el cotejo que Suecia le ganó 1 a 0 a Paraguay y ayer, por octavos de final, entre Brasil 3-Ghana 0.
Michel tiene 38 años, cumplidos el pasado 16 de mayo y es internacional desde 1995. Se desempeña como gerente en una empresa de servicios y además de eslovaco, domina los idiomas inglés y ruso.
La designación del árbitro para el gran partido de mañana a las 12 (de Argentina) era un hecho controversial a partir del favoritismo que tienen los alemanes, organizadores del certamen y candidatos a jugar la final en Munich el 9 de julio.
Duro golpe
Es que el hecho de que Alemania se pueda quedar afuera del Mundial diez días antes de que éste finalice seguramente sería un duro golpe para la organización y también para el entusiasmo del pueblo germano, y esto hizo (y hace) tejer todo tipo de especulaciones al respecto.
Y si además se suma que la última vez que se enfrentaron argentinos y alemanes en un Mundial fue en la final de Italia 1990, con aquel polémico penal sancionado por el mexicano Edgardo Codesal a Roberto Sensini por una infracción a Rudi Voeller, todas las teorías pseudoconspirativas se acentúan aún más.
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