Federer venció a Murray y clasificó a las semifinales
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Roger Federer y Andy Murray se saludan luego del partido.
Los cerca de 17.500 espectadores que se dieron cita esta noche en el "O2" -y que llenaron el pabellón pese a lo intempestivo del horario- animaron constantemente a su compatriota, Andy Murray, lo que no les impidió reconocer los méritos del suizo cuando su juego así lo mereció.
El poderío de su servicio hizo caer la balanza a favor de Murray, cuarto cabeza del torneo, quien consiguió apuntarse el primer set por un claro 3-6.
Federer comenzó a incrementar la presión sobre su contrincante a sabiendas de que un nuevo error podía costarle el partido, y a punto estuvo de romper el saque del británico nada más comenzar el segundo set, en el segundo juego, cuando llegó a igualar el tanteo, primero, y desperdició una ventaja después.
El suizo, mucho más entonado en el saque durante la segunda manga -logró cuatro directos, no respetó la impasibilidad que lo caracteriza y celebró con el puño apretado varios puntos importantes, muestra de lo reñido del partido.
Tal y como ocurriera en el primer set, la rotura del servicio no llegó hasta el sexto juego, cuando logró superar a su rival no sin antes manifestar su contrariedad por una pelota que se pitó fuera y que el "Ojo de Halcón" demostró que había ido dentro, lo que obligó a repetir el punto.
Los ya tradicionales "Come on, Andy" gritados continuamente por el público se fueron intercalando con los aplausos hacia el suizo, que volvió a exhibir un gran repertorio de golpes.
Con el 5-3 en el marcador, Federer desaprovechó su primera bola de set, un error que no volvió a repetir, lo que le permitió igualar el duelo.
En el tercer y definitivo set, de nuevo fue el considerado como el mejor jugador de la historia del tenis quien quebró el saque de su rival, concretamente en el tercer juego, una ventaja que a la postre fue insalvable para Murray, que sufrió el buen hacer del helvético y perdió de nuevo su servicio en el quinto juego.
Al británico lo condenaron también las dobles faltas, ya que cometió ocho a lo largo de las casi dos horas de juego, mientras que su contrincante sólo hizo una.
Murray intentó luchar hasta el final, aunque con más corazón que precisión, y muestra de ello fue el sexto juego -con el 5-1 ya en el marcador-, cuando desaprovechó cuatro ventajas a su favor.
Justo lo contrario hizo Federer, quien se aseguró finalmente la victoria, con lo que dio un paso más hacia las semifinales de un torneo que ya ha ganado cuatro ediciones.




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