Fútbol por TV: la pelea con "Clarín" llega al gobierno
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Los costos -el fin del monopolio y su significadorondarían los $ 25 para tener tres partidos (uno de ellos el de River o Boca) y $ 35 para los cinco semanales. Si se compra un partido «suelto», el costo rondará los $ 9. A esas cifras habrá que agregarles otros $ 10 para comprar el paquete digital que ofrecen CableVisión y Multicanal, los cables de «Clarín». Además, para poder acceder al paquete digital, hay que adquirir un nuevo decodificador que cuesta $ 100. Hasta ahora, en el área metropolitana (única digitalizada) hay menos de 250.000 de estos aparatos instalados sobre más de 2 millones de abonados, lo que restringe aún más el acceso de la población al fútbol.
Por eso, no se entiende el acuerdo firmado por Julio Grondona, dado que hoy son muy pocos los abonados al cable en condiciones de comprar los partidos, y está claro que el negocio se achica. La AFA cobrará un monto fijo ($ 180 millones) por contrato, a lo que se le agregaría un adicional de acuerdo con los ingresos que produzca la venta de paquetes.
En cambio, en el interior seguirán vendiendo los partidos a quienes tengan instalado el decodificador analógico, fácilmente «truchable», lo que afectará seriamente a DirecTV, que es digital y no se puede « truchar». Hoy DirecTV es prácticamente el único competidor que le queda al monopolio del cable. Otras empresas, como Telered, de Alberto Pierri, no ofrecen fútbol porque no pueden pagar lo que les pide el monopolio. Sandra González, presidenta de ADECUA, le dijo a «Télam» que «esta nueva disposición de Torneos y Competencias (sic) es muy perjudicial para el consumidor, ya que existen vastas zonas de la Argentina que no tienen cable y son millones los que se van a quedar sin ver fútbol, que no es un deporte elitista».
La agencia oficial también reproduce declaraciones del periodista Pablo Llonto, quien recordó que «esta cuestión del monopolio de las imágenes tiene una historia tan vieja y tan polémica que ha llegado a ser cuestión de Estado a mediados de los 90, cuando el gobierno intervino y sacó por decreto que a la Selección se la vea por TV abierta. Habría que anular los contratos viciados, leoninos y hechos sin licitación para permitir otros donde haya participación de los organismos estatales de control y audiencias públicas en que todos, incluso el Estado, pueda competir». Llonto, quien escribió en «Clarín», es autor del libro «La Noble Ernestina».




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