18 de diciembre 2022 - 19:21

Lionel Messi 2026: llegó el momento de disfrutar como campeón mundial

El capitán argentino había deslizado la posibilidad que Qatar 2022 sea su última Copa del Mundo. Después de verlo jugar todo indica que podría estar en el próximo Mundial, aún con 39 años.

El momento más soñado. Lionel Messi levanta la Copa del Mundo y Argentina vuelve a ser campeón mundial.

El momento más soñado. Lionel Messi levanta la Copa del Mundo y Argentina vuelve a ser campeón mundial.

NA

Es muy pronto, pero es necesario hablarlo. Argentina derrotó por penales a Francia en una final inolvidable con dos goles de Lionel Messi y coronó un torneo magistral del capitán argentino y de todo el equipo.

Es una alegría inmensa, un presente futbolístico del que no queremos salir. Un sueño del que nadie quiere despertar. Pensar en que esta maravillosa función pudo haber sido la última de Messi asusta. No porque no sea un final perfecto sino porque no parece, ni merece, ser el epílogo de esta historia.

La vigencia que mostró el rosarino en Qatar ilusiona de cara a lo que viene, a arrancar el camino a la nueva Copa del Mundo que tiene a las Eliminatorias Sudamericanas y a la próxima Copa América como los torneos para lucir la tercera estrella.

Fueron muchos años de sinsabores e ingratitudes y ahora llegó el momento de disfrutar. Y de defender el título mundial.

La copa de Messi

“Alentándolo a Lionel”. Messi canta, disfruta, goza y se divierte. Lo hace como un niño. Es que en el calor invernal de Doha el tiempo parece ir hacia atrás para el capitán argentino.

Su juego volvió a mezclar lo cerebral con lo físico. Encontró en este equipo la paz que necesitaba. Le devolvió la adrenalina. Está sereno, pleno y enfocado, rejuvenecido; entonces ¿por qué dejar un lugar donde la sonrisa se impone más que el gesto adusto? ¿Para qué resignar tres o cuatro años de un ambiente donde se está a gusto y dónde parece haber vuelto a sus raíces más firmes?

Todo estará en él, por supuesto, pero por primera vez en sus 17 años de selección nacional se unieron todos los condimentos para hacer una de las recetas más maravillosas de la historia del fútbol de argentina. La gente lo ama y se lo hace saber en cada rincón del país, del mundo, que pise. Tiene en su espalda un equipo que lo defiende y protege como nadie, que juega bien (con matices como todos), pero que lo hace protagonista y lo sigue ciegamente.

El cuerpo técnico le escapa a los flashes y le da al plantel la tranquilidad y el lugar que corresponde. Entonces ¿se logró todo esto porque se ganó o se ganó porque se logró todo esto?

En un fútbol local caótico, desordenado y, con justificativos, sospechado, la selección argentina por fin pudo abstraerse de todo eso y ser la burbuja que Messi, el mejor jugador del planeta durante más de 15 años, necesitaba. Cuando su carrera tomó un giro insospechado como fue la salida de Barcelona ahí aparecieron los colores de su patria para cobijarlo. Aquellos que muchas veces, en boca de algunos pocos, lo maltrataron. El rosarino volvió a las fuentes y allí está, con su sonrisa a pleno, con el fútbol de hace 15 años, dejando en ridículo, y en el camino con sus piques cortos, a jugadores hasta 10 años más jóvenes que él. Divirtiéndose siendo el titiritero de sus rivales, enredándolos en sus propios hilos por culpa de sus hábiles piernas.

Regocijándose cuando su estrategia de juego funciona y logrando los resultados esperados. En lo que puede ser su última Copa del Mundo, Lionel Messi volvió a jugar todos los partidos de un Mundial, otra vez logró llegar a una final y con un protagonismo nunca antes logrado, ni siquiera en sus años mozos. Marcó siete goles en siete partidos, dos en la final y tres más entre los octavos, los cuartos y la semi.

Lo piensa, y lo desea también, todo el mundo del fútbol: Messi está para seguir jugando en la selección argentina.

En el Mundial de Qatar el calendario pareció ser sólo un cúmulo de números sin sentido que el rosarino puso en ridículo una vez más. Con él disfrutando del grupo que se formó y para colmo logrando ser competitivo como en sus mejores épocas y además trascendente y líder de un equipo que es campeón del mundo y aún tiene mucho por crecer la ilusión se agiganta y la pancarta, recitada como una campaña política, retumba cada vez más fuerte en la mente de todos: Lionel Messi 2026 es un sueño posible.

¿Será el sueño de él?

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