La decepción por la eliminación de Brasil en cuartos de final del Mundial de Alemania abrió un debate sobre el sucesor de Carlos Alberto Parreira, y Luiz Felipe Scolari, actual DT de Portugal y pentacampeón hace cuatro años con la selección nacional, es el más votado.
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Así lo refleja una encuesta en el sitio en Internet del diario «Folha de Sao Paulo», en la que 51 por ciento de los lectores considera a Parreira como el principal responsable por la eliminación del «scratch» a manos de la «rejuvenecida» Francia. Un 36 por ciento culpó a los jugadores, 4 por ciento sólo acusó a Ronaldinho Gaúcho y 5 por ciento responsabilizó a la dirigencia de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF). Los comentaristas deportivos, más los periódicos « Lance!» y «O Estado de Sao Paulo», han comenzado a deshojar la margarita para ver quien queda al frente de la verdeamarilla en el lugar de Parreira, en caso de que éste sea despedido o renuncie, como se prevé.
El preferido es sin dudas «Felipao», elegido por 64 por ciento de los encuestados y con amplio margen sobre Vanderlei Luxemburgo, actual DT de Santos (campeón paulista 2006 y quien dirigió la selección brasileña entre 1998 y 2000), que acapara 24 por ciento de los votos.
Más atrás, con 11 por ciento, aparece Paulo Autori, actualmente en Japón y quien en 2005 fue campeón de la Copa Libertadoresy del Mundial de Clubes con Sao Paulo, además de coronarse campeón con Cruzeiro en la Copa Libertadores 1997.
En tanto, ayer, los fanáticos brasileños le gritaron: «Qué vergüenza» a Roberto Carlos, mientras el DT Carlos Alberto Parreira pidió evitar una «caza de brujas», y Ronaldinho comenzó a «planificar el futuro», en el día después del campeón depuesto en Alemania 2006.
Roberto Carlos, señalado hasta por Pelé como supuesto responsable del gol de Thierry Henry que dio la victoria de 1-0 a Francia, optó por no responder a los fanáticos y tomar un taxi rumbo al aeropuerto, en un episodio que simbolizó la frustración que provocó la derrota.
«Hoy (por ayer) es día de que cicatricen las heridas y pensar en lo que ocurrió, pero no de caza de brujas», pidió Parreira, quien dijo que resolverá si sigue o no cuando finalice el Mundial.
«El fútbol no es una ciencia exacta y no sé explicar exactamente qué ocurrió. Esperábamos más y creo que podríamos haber jugado mejor», dijo Parreira en relación no sólo con la derrota, sino con la pobre oposición de Brasil.
Parreira consideró «natural» que se hable de «recambio» en el plantel y pidió que comience a planificarse el futuro, como también hizo Ronaldinho, otra de las pocas voces, acaso buscando explicar por qué fue él una de las más grandes decepciones del Mundial.
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