El fútbol tiene historias sorprendentes dentro de la cancha, pero fuera de la misma no todo se vive con la alegría que se ve en los campos de juego. Hay hechos que, al día de hoy, no pueden ser olvidados, dada su repercusión, como el caso que sacudió a uno de los clubes más importantes de Sudamérica.
Nadie imaginó lo que hizo con el cuerpo: la escalofriante historia del femicida arquero de Flamengo
El guardameta del Mengao había iniciado bien su aventura en el club, pero detrás de los aplausos en las canchas había un monstruo.
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El exguardameta del Mengao cometió un escalofriante crimen.
Bruno Fernandes de Souza llegó a Flamengo como arquero suplente, ante la lesión del titular en sus primeros días se convirtió en una pieza fundamental del equipo y parecía el nacimiento de un nuevo ídolo. Pero detrás de la estrella que alegraba al Mengao, se escondía un monstruo que dejó helados a todos en Brasil por la brutalidad de sus acciones.
Desaparición y muerte: el atroz crimen que cometió Bruno Fernandes
En junio de 2010, la policía comenzó a investigar a Bruno Fernandes por la desaparición de Eliza Samudio. La joven de 25 años era su expareja y le exigía ante la Justicia que reconociera la paternidad de su hijo y se hiciera cargo de la cuota alimentaria.
La investigación demostró que la mujer fue secuestrada y llevada a una finca que el jugador tenía en el estado de Minas Gerais. Aunque sus restos nunca lograron ser encontrados por las autoridades, el hallazgo de rastros de sangre en los vehículos involucrados y las posteriores confesiones de sus cómplices aportaron las pruebas necesarias para confirmar que Samudio fue asesinada.
Según lo determinado en el juicio, la joven fue golpeada y estrangulada, pero lo más aterrador fue que el exarquero se deshizo del cuerpo dándoselo a unos perros.
Más de 20 años de cárcel: la condena del exarquero
Con las pruebas y testimonios en su contra, la Justicia brasileña llevó al jugador a juicio. En marzo de 2013, el tribunal lo encontró culpable de planificar el secuestro, ordenar el asesinato y ocultar el cadáver de la madre de su hijo.
Por estos delitos, recibió una condena de 22 años y tres meses de prisión. Sin embargo, amparado en la legislación penal de Brasil, el exarquero consiguió reducir su tiempo tras las rejas gracias a los beneficios por buena conducta y las horas de trabajo dentro de la cárcel. Esto le permitió acceder a un régimen semiabierto en 2019, recuperando gran parte de su libertad mucho antes de cumplir la sentencia completa.
Vetado en Brasil: los intentos del jugador por volver al fútbol
Mientras gozaba de salidas transitorias, Bruno intentó reinsertarse en el fútbol profesional y buscó lugar en varios equipos del ascenso. El caso más polémico ocurrió en 2017, cuando el club Boa Esporte, de la Serie B, anunció su contratación oficial y le firmó un contrato.
La decisión generó una protesta masiva en todo el país que golpeó directamente las finanzas de la institución. La presión social fue tan grande que el equipo perdió a Nutrends, su patrocinador principal, y a otras cuatro marcas que retiraron su apoyo económico de un día para el otro. Ante el costo y el rechazo constante de los hinchas, ningún otro club quiso asumir el riesgo de ficharlo, dejándolo definitivamente fuera de la actividad profesional.
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